Los participantes en la campaña contra las infecciones por Clostridium Difficile (CDIff) y Stafilococo Aureus resistente a meticilina (EARM) exigen al gobierno que ponga fin a los recortes de camas y personal.
Como consecuencia del escándalo de los hospitales Maidstone and Tunbridge Wells (*), Health Emergency ha puesto hoy en marcha un plan de acción para aclarar las causas reales de las infecciones por gérmenes EARM y CDIFF en nuestros hospitales, exigiendo:
La inmediata paralización del plan de recortes de camas y departamentos. Durante los últimos 18 meses, se han cerrado cerca de 3.000 camas en el Sistema Nacional de Salud (NHS) y todavía tienen previsto cerrar muchas más. Las tasas de ocupación actuales son insostenibles al haberse convertido en “camas calientes”.
La revisión de las plantillas. Durante los últimos 18 meses se han perdido 25.000 puestos de trabajo en el NHS y hay previstos todavía más. Los hospitales siguen recurriendo a agencias para contratar enfermeros eventuales y poder mantener las plantillas en niveles viables.
Eliminación de las empresas privadas para la realización de la limpieza de hospitales y de otros servicios de apoyo. Durante más de dos décadas, la limpieza se ha considerado un elemento menor en el marco de recortes del NHS. Ahora estamos pagando el precio.
La supresión de las primas por objetivos que se han convertido en costumbre en el NHS. Los gerentes cobran sobresueldos por rellenar papeles en vez de ocuparse de gestionar las necesidades de salud de los pacientes. Lo habitual es que, durante las primeras horas de la mañana, se tenga que mover a los pacientes alrededor de las camas sin poder limpiar entre medias porque el espacio que queda libre lo hace imposible.
Ayer, el responsable de Información de Health Emergency, declaró:
“El escándalo de las infecciones en los hospitales Maidstone y Turbridge Wells era de esperar y no tengo ninguna duda de que un desastre similar puede suceder en cualquier región del país, en cualquier momento. Hoy en día todavía existen las mismas condiciones de Maidstone en muchos hospitales, a consecuencia de la ineptitud de la gestión local sumada a las órdenes dictatoriales del gobierno central.
“Las “camas calientes” son habituales en el NHS debido a la limitación de espacio. El personal apenas tiene tiempo para cambiar las sábanas y limpiar alrededor de las camas y, sin embargo, el gobierno tiene planificados nuevos recortes en el número de camas para poder cumplir sus objetivos económicos y alcanzar su proyecto prioritario: la centralización de los servicios. Y esto tiene que terminar y tiene que terminar ahora. No se puede limpiar una sala en profundidad si no hay suficiente espacio para mover a los pacientes y el primer ministro, Gordon Brown, va a tener que entenderlo.
“Durante más de dos décadas, el ahorro en la limpieza de los hospitales se han considerado un asunto menor y todavía lo sigue siendo. Los contratistas más miserables, los que pagan salarios más bajos y ahorran al máximo son los que han creado las condiciones para que los brotes infecciosos por EAMR y CDIff se hayan apoderado de nuestras salas.
“Los sucesivos gobiernos han convertido nuestros hospitales en bombas infecciosas de relojería. Agradeceríamos el apoyo de todos los colectivos que estén dispuestos a movilizarse contra los responsables de este homicidio involuntario pero nuestras acciones no pueden limitarse a las puertas de los hospitales.”
(*) Los dos hospitales forman parte, junto con un tercero, del Consorcio NHS donde se detectaron, entre 2005 y 2006, más de mil casos de infección por los gérmenes mencionados y 331 muertes relacionadas con éstos, sin que se tomaran medidas para atajar el brote. Actualmente, la Comisión de Sanidad se ha visto obligada a emitir un Informe en el que establece medidas correctivas al respecto.
Nota de prensa: 11 de octubre de 2007 Health Emergency
Mueren 90 pacientes en Reino Unido a causa de una infección microbiana .Esta situación pone en alerta la higiene en los hospitales británicos
Reino Unido, 15 octubre 2007 (consumer.es)
Un informe oficial publicado en el Reino Unido que atribuye la muerte de 90 pacientes en el condado de Kent (Inglaterra) a una infección del microbio “Clostridium difficile”, ha vuelto a poner en alerta la higiene en los hospitales británicos. A partir de este informe, la policía de Kent y las autoridades sanitarias del Reino Unido deberán determinar si un control muy deficiente de las medidas de higiene en los hospitales de Maidstone y Bunbridge Wells contribuyó a esas defunciones. Los responsables de estos centros podrían ser acusados de homicidio, o bien de una simple violación de la legislación sanitaria.
Según la Comisión de Sanidad del Gobierno, en dichos hospitales un total de 1.100 pacientes contrajeron una infección por “Clostridium difficile” entre abril de 2004 y septiembre de 2006, periodo al que se refiere el informe. Ello no constituye un hecho aislado sino que tiene “ramificaciones nacionales”, aseguró la Comisión. Los investigadores sólo pudieron certificar que 90 pacientes murieron a causa de esa falta de higiene.
El informe dice que los responsables de esos hospitales prestaron más atención al cuadre de sus cuentas y al cumplimiento de los objetivos de listas de espera fijados por el Gobierno central que al control de los pacientes y a las necesarias medidas de higiene. De hecho, muchos pacientes, incluidos los infectados por “Clostridium difficile”, fueron trasladados con frecuencia de unas a otras alas de los hospitales, con el consiguiente incremento del riesgo de contagio. Publicado por AZPrensa.es