Archive for the ‘Francia’ Category

¿Es delito el contagio del virus del sida?

Martes, mayo 27th, 2008

Un hombre es condenado a tres años de cárcel en Francia por contagiar a su pareja

En España existe jurisprudencia que defiende a las víctimas

“No estamos obligados a decirlo”. Ésa ha sido la defensa de un hombre francés que ha sido condenado a tres años de cárcel por transmitir el VIH a su novia. La pareja, según cuenta la web de Le Post, había convivido durante nueve meses en los que habían mantenido relaciones sexuales sin precaución pese a que él sabía que estaba infectado. La noticia ha despertado el debate en el país galo ¿es un delito la transmisión voluntaria del virus del sida?

 Campaña de prevención del VIH del Ministerio de Sanidad.

En España, la respuesta es sí. “En el ordenamiento jurídico español no existe una norma que obligue a informar sobre el estado de salud de la persona pero eso no significa que no haya instrumentos que protejan a las posibles víctimas”, explica Josefina Alventosa, presidenta de la Asociación Española de Juristas del SIDA – Jurisida, integrada en la coordinadora CESIDA. Durante años, el Código Penal contemplaba el delito de ‘transmisión maliciosa de enfermedades’ pero acabó desapareciendo porque era difícil determinar qué se considera malicioso.

Sin embargo, tanto el Código Penal como el Código Civil incluyen normas que pueden condenar a los responsables de este tipo de contagios y que en España ya han creado jurisprudencia. En 1996, un hombre portador de VIH fue condenado a un año y medio de prisión menor por no haber tomado precauciones en las relaciones sexuales con su novia pese a conocer que era portador del virus. Ella lo demandó por un delito de lesiones, alegando que había sufrido un daño físico y moral y los tribunales le dieron la razón. El hombre, además de hacer frente a la pena de cárcel, fue condenado entonces a pagar una indemnización de un millón y medio de pesetas, una multa que ascendería a ocho millones y medio si ella desarrollaba la enfermedad.

Responsable aunque no conozca su enfermedad

En el anterior caso se pudo demostrar que él era conocedor de la enfermedad y que suya era la responsabilidad del contagio pero ¿qué ocurre si la persona que transmite la enfermedad no sabe que está contagiada? ¿Debería considerarse un delito? La Justicia española sigue creyendo que sí.

En 2001, un hombre fue denunciado por su esposa por haberle contagiado el virus del sida. La pareja se separó durante un tiempo en el que el marido contrajo la enfermedad a través de prácticas homosexuales de riesgo. Después de un tiempo, la pareja retomó la relación y él le transmitió a ella la enfermedad sin saber que era portador del virus. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca lo encontró responsable por considerar que, aunque ignoraba que era seropositivo, no podía desconocer que las prácticas sexuales de riesgo y la no utilización de medidas de protección puede llevar a un contagio. El hombre fue condenado a pagar una multa de cinco millones de pesetas por daños a la persona.

España no tiene una jurisprudencia muy amplia en este tema pero, hasta el momento, las denuncias que se han presentado han servido para condenar a los responsables del contagio. Además de los dos casos citados anteriormente, sólo se conoce otro más: esta vez, una mujer condenada en 2004 a prisión y una multa de 100.000 euros. Pese al apoyo de los tribunales, las penas varían mucho dependiendo de la situación personal de las dos partes. El contagio no se considera delito si la víctima se ha expuesto a un peligro evidente como compartir una jeringuilla o tener relaciones sexuales esporádicas sin tomar protección alguna.

“En los casos de parejas estables no se puede considerar que las víctimas se hayan autoexpuesto a un peligro por no utilizar protección”, explica Josefina Alventosa. “Una persona no puede estar continuamente planteándose si su pareja está contagiada o no. Es una cuestión de confianza que prevalece por encima de otras cuestiones”.

Por MARI LUZ PEINADO (SOITU.ES) Actualizado 26-05-2008 18:32 CET

Otra francesa con una grave afección pide ayuda para morir

Martes, abril 8th, 2008

 

síndrome de Ehlers-Danlos

El caso de Clara Blanc, con una afección degenerativa, añade presión a Sarkozy
OCTAVI MARTÍ – París – 08/04/2008

Clara Blanc, una mujer de 31 años que vive en los alrededores de la ciudad francesa de Montpellier, junto al Mediterráneo, ha escrito al presidente Nicolas Sarkozy y a la ministra de Sanidad, Roselyne Bachelot, para pedirles que impulsen un referéndum sobre “el suicidio asistido o el derecho a la eutanasia activa”. Blanc sufre del síndrome de Ehlers-Danlos, una afección degenerativa hereditaria que lleva a la disminución de los tejidos que sostienen la piel por falta de colágeno.

El síndrome puede causar hematomas, incapacidad para moverse y hemorragias múltiples. “Yo no soy ninguna suicida” y espero “morir lo más tarde posible”, dice Clara Blanc. Pero “llega un momento en que la vida ya no es sino una agonía irreversible”. Prefiere morir a verse convertida en un “vegetal”, a estar condenada “a la silla de ruedas, totalmente dependiente en medio de un dolor intenso y generalizado”.

La petición de Clara Blanc llega en un momento en el que la sociedad francesa está aún conmocionada por la muerte de Chantal Sébire. Y, de hecho, menciona en su mensaje el caso de esta mujer que hace pocas semanas reclamaba desesperadamente la muerte para escapar de una enfermedad irreversible, un tumor que le deformó la cara y le causaba fuertes dolores. Todo lo que llegaron a ofrecerle fue inducirle el coma y esperar a que le sobreviniera la muerte. Pero la solución no le gustó. El 19 de marzo fue hallada muerta en su domicilio, cercano a la localidad de Dijon. Horas después se supo que había fallecido por una ingesta masiva de medicamentos, un suicidio asistido o eutanasia activa del que aún se desconocen las circunstancias y, por tanto, el grado de implicación de sus allegados.

El caso de Clara Blanc tiene otros elementos a considerar. Ella no esconde estar relacionada con la asociación suiza Dignitas, que facilita el suicidio de algunas personas que se lo reclaman. “Pero los gastos se aproximan a los 6.000 euros y no los tengo”, se lamenta.

El mensaje de Blanc pone de nuevo contra las cuerdas al Gobierno francés, que acordó revisar su ley de la eutanasia en medio de la polémica generada por el caso Chantal. Y reaviva de nuevo el debate. Reacciones de comprensión y apoyo, pero también críticas. Otras personas enfermas o familiares afectados por ese síndrome de Ehlers-Danlos han manifestado su sorpresa ante la demanda de Blanc. “Las consecuencias de la enfermedad son cada vez mejor tratadas, los centros de reeducación ayudan mejor a los enfermos y los centros de dolor saben cómo disminuirlo”, aseguran.

El problema ético-filosófico que plantean esos enfermos a los médicos está mal resuelto por la legislación francesa, que admite la eutanasia pasiva -deja que la vida se apague por sí sola utilizando para aliviar los dolores, los productos que sean necesarios-, pero que equipara la llamada eutanasia activa a la “incitación al suicidio”, o “ayuda al suicidio”, dos delitos penados con cárcel.

El Pais

Francia investiga quién ayudó a morir a Chantal Sébire

Viernes, marzo 28th, 2008

 

La mujer tomó un potente barbitúrico de uso veterinario

El fiscal de Dijon (Francia), Jean Pierre Alacchi, ha confirmado lo que todo el mundo sabía: Chantal Sébire no murió por causas naturales sino debido a la ingesta de barbitúricos. Esta profesora de 52 años, madre de tres hijos, víctima de un tumor que le deformó el rostro y le causaba graves dolores, falleció el pasado 19 de marzo en su casa de Plombières, cerca de Dijon. Había pedido sin éxito que le ayudaran a morir. Pero la legislación francesa -como la española- no admite la “ayuda o incitación al suicidio”. Así que ella misma buscó una salida para acabar con el sufrimiento. Ya ni veía ni olía. Tampoco conservaba ya el sentido del gusto.

En su momento, la decisión judicial de proceder a la autopsia, trámite legal obligatorio, indignó al abogado de la familia Sébire. “Habría que cerrar el caso de la señora Sébire para abrir el de la eutanasia y convertirlo en un debate que afecte a toda la nación”, sostiene Gilles Antonowicz. El abogado no quiere hablar de suicidio sino de “autoliberación” e insiste en el sufrimiento intolerable en medio del cual se veía obligada a malvivir la enferma.

Pero el fiscal de Dijon no está dispuesto a archivar todavía el caso. Primero debe aclararse cómo se procuró Chantal Sébire el pentobarbital. “No pierdo de vista la dimensión humana del caso, pero la justicia tiene que seguir su curso. No pretendo buscar un culpable a cualquier precio pero tenemos que saber, porque así lo exige la ley, qué pasó”.

El primer ministro francés François Fillon, en medio de la conmoción de la muerte de la profesora, pidió que se revise la ley de la eutanasia para dictaminar si hay que ampliar sus supuestos. Una encuesta reciente asegura que nueve de cada diez franceses son partidarios de la eutanasia activa.

OCTAVI MARTÍ - París – 28/03/2008

El Pais

El misterio rodea la muerte de la francesa que pidió la eutanasia

Viernes, marzo 21st, 2008

 

Chantal Sebire, el 26 de febrero pasado.

DIJON, Francia (AFP) — El misterio rodeaba este jueves las causas de la muerte de la francesa Chantal Sebire, enferma de un tumor incurable y a quien la justicia le había denegado recurrir a la eutanasia, un día después de ser hallada muerta en su domicilio, un hecho que reabrió en Francia el debate sobre el derecho a morir.

¿Un suicidio? Sebire, de 52 años, era “violentamente hostil”. ¿Eutanasia activa? Era lo que más deseaba esta ex profesora, pero el Tribunal de Gran Instancia de Dijon (este de Francia) le había negado el pasado lunes ese derecho, conforme a la legislación francesa en vigor.

La hipótesis de una muerte natural tampoco se descarta. Sebire sufría una rara enfermedad “potencialmente mortal”, un estesioneuroblastoma o neuroblastoma olfativo, que le había deformado cruelmente el rostro, recordó a AFP su médico, Emmanuel Debost.

Pero el fiscal de Dijon, Jean-Pierre Alacchi, afirmó este jueves que en “el estado actual de las investigaciones” es imposible sacar una conclusión definitiva.

“En estos momentos, no hay elementos suficientes” para determinar las causas de la muerte, declaró a AFP el fiscal.

“Me pregunto si se va a hacer o no una autopsia”, dijo Alacchi, que precisó que “la apariencia externa del cuerpo no presentaba ninguna particularidad”.

“Sería vergonzoso que hicieran una autopsia”, exclamó por su parte el abogado de Sebire, Gilles Antonowicz.

Otro elemento incierto es la presencia de miembros de la familia de Sebire -tenía tres hijos y un hermano- en el momento de su muerte, en su domicilio de Plombières-les-Dijon (este).

Sebire, que había pedido con insistencia en las últimas semanas “morir con dignidad” a través de la eutanasia activa, estaba “muy apoyada” por sus allegados, recordó el fiscal Alacchi.

Pero “no estamos todavía seguros de que su hija estuviera presente” cuando falleció, si bien fue ella quien “descubrió el cuerpo”, admitió.

Más allá de la conmoción que ha suscitado la mediatización desde finales de febrero de este doloroso caso, sus súplicas, su derrota ante la justicia y su súbita muerte han reabierto el debate entre partidarios y detractores de legalizar la eutanasia activa en Francia, siguiendo el ejemplo de países como Bélgica y Holanda.

Una ley de 2005 contempla en algunos casos el derecho a dejar morir, es decir la suspensión del tratamiento para enfermos sin ninguna esperanza, aunque se prohíbe terminantemente a los médicos que practiquen la eutanasia activa.

Esta legislación fue votada a raíz de otro caso de gran polémica, el de un tetrapléjico de 22 años, Vincent Humbert, que murió gracias a la intervención de su madre y su médico.

Poco antes de conocerse la muerte de Sebire, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien había escrito personalmente la enferma, recibió el miércoles a su médico Debost en el Elíseo.

El primer ministro, François Fillon, encargó por su parte al diputado Jean Leonnetti hacer una evaluación de la ley que él mismo redactó en 2005.

“Evidentemente, hay que tener en cuenta los casos más dolorosos como el de Chantal Sebire”, declaró el portavoz del Gobierno, Luc Chatel.

En Bélgica, el médico Pete Hoebeke, que había propuesto a la enferma aplicarle la eutanasia, se mostró “sorprendido de que un gran país laico como Francia no logre decidirse sobre lo que es también una terapia”, en declaraciones al diario francés Le Monde.

Aparece muerta la mujer francesa que había solicitado la eutanasia

Jueves, marzo 20th, 2008

Según la Fiscalía, las causas del deceso son ‘desconocidas’ por el momento 

ELMUNDO.ES | AGENCIAS

MADRID | PARÍS.- Chantal Sébire, la mujer que hace unos días vio rechazada por la Justicia su petición de que se le aplicara la eutanasia, ha sido hallada muerta en su domicilio en las cercanías de Dijon, informó la cadena televisiva LCI. El Ministerio del Interior lo ha confirmado.

Chantal Sébire. (Foto: AFP)Chantal Sébire. (Foto: AFP)

Todavía se ignoran las causas de la muerte, según fuentes ministeriales.

Sébire, una maestra de 52 años y madre de tres hijos, había acudido ante la justicia ante los fuertes dolores que le provoca su enfermedad, un tumor nasal poco común que además le ha desfigurado el rostro.

Este lunes el tribunal seguía la petición de la Fiscalía, que había solicitado que no se admitiera la demanda de la enferma por considerar que no podía ser tenida en cuenta “en el estado actual de la ley”.

El fiscal de Dijon, Jean-Pierre Allachi, se personó en el domicilio de la difunta y a la salida dijo a la prensa que las causas del deceso “son desconocidas”.

La hora de la muerte se sitúa en torno a las 19,30 hora local (18.30 GMT), según el fiscal, quien apuntó que “vamos a tomar muestras y a hacer análisis y sabremos más este jueves”, y agregó que “no hay elementos patentes de signos de hemorragia“, un problema que Sébire padecía con frecuencia con motivo de su enfermedad.

Debate abierto

El caso de Chantal había reabierto en Francia el debate sobre la eutanasia e, incluso, ha motivado que este mismo miércoles el Gobierno haya encargado al diputado Jean Leonetti (ponente de la legislación de 2005 sobre el tema) un estudio sobre las eventuales lagunas de la legislación.

Ésta era la primera ocasión en la que la justicia francesa se enfrentaba a una demanda de este tipo desde la ley de 2005 sobre el derecho de los enfermos.

Esa legislación contemplaba, en ciertos casos, el derecho a “dejar morir”, dejando de administrar tratamiento, pero no permite a los médicos practicar la eutanasia activa.

De acuerdo con esa normativa, a la enferma se le había propuesto la posibilidad de un coma inducido que pudiera aplacar su dolor hasta el momento de la muerte natural.

Pero el deseo de Sébire era morir. Antes de conocer la sentencia del tribunal de Dijon, había declarado estar dispuesta a cumplir con su deseo de morir dignamente e incluso apuntó la posibilidad de desplazarse a Suiza, uno de los países europeos que autoriza la eutanasia activa junto con Holanda y Bélgica

Precisamente, el ministro de asuntos exteriores galo, Bernard Kouchner, se había pronunciado en la mañana del miércoles a favor de su deseo: “Yo tengo mucha admiración y amor por Chantal Sébire”, declaró, deseando que se hiciese “una excepción a la ley”, que le impedía acceder a la eutanasia. “Sería humano, necesario“. Sin embargo, la postura del gobierno francés ha sido opuesta. La ministra de Justicia, por el contrario, había señalado que “la medicina no está para administrar sustancias letales”, mientras la ministra de Sanidad Roselyne Bachelot señaló que “ni el mundo médico ni ños poderes públicos saben promover la eutanasia activa”.

El Mundo

La enferma francesa que pide la eutanasia irá a Suiza a morir

Miércoles, marzo 19th, 2008

 

• La justicia rechaza la demanda de Sébire para poner fin a su vida

ELIANNE ROS

PARÍS
El caso de Chantal Sébire, totalmente desfigurada por un tumor incurable, es de los que remueven las conciencias. Pero no la ley. La justicia francesa rechazó ayer la petición de esta exmaestra de 52 años de morir en su casa mediante una sustancia letal prescrita por un médico y que se suministraría ella misma. La enferma acató la decisión judicial y anunció que está preparada para viajar a Suiza, donde el suicidio asistido está autorizado.

“Incluso si la degradación física de la señora Sébire merece compasión, el juez en aplicación de la legislación francesa no puede hacer otra cosa que rechazar la demanda”, argumenta la sentencia. Como se esperaba, el magistrado ha denegado a la enferma la voluntad de acceder a la eutanasia activa, no prevista en la ley francesa, bajo el argumento de que “se opone al Código Penal”, que condena la asistencia y la ayuda al suicidio. Asimismo, recuerda que la demanda contraviene incluso “el có-

digo deontológico médico, que dispone que un facultativo no tiene derecho de facilitar la muerte de forma deliberada”.

COMA INDUCIDO

La situación de Sébire, que padece “dolores intensos y permanentes”, ha conmocionado a la opinión pública francesa. El tumor que padece la ha dejado ciega y no puede tomar morfina a causa de los efectos secundarios que le produce. Sébire rechazó la oferta del Gobierno de provocarle un coma para aplicarle un tratamiento contra el dolor que, dada su intolerancia a la morfina, le habría causado la muerte en cuestión de semanas. Por ello, recurrió a la justicia para que le permitiera poner fin a su vida dentro del “respeto a la dignidad” con la voluntad de contribuir a reactivar el debate sobre la eutanasia activa.

Logrado el segundo objetivo, Sébire ha anunciado que no piensa recurrir la decisión judicial y que se dispone a seguir los pasos de la actriz francesa Maïa Simon, que el pasado mes de septiembre murió en Zúrich tras suministrarse una sustancia letal, el pentotal, que le fue prescrita por un médico luso.
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