Archive for the ‘Europa’ Category

Documentos TV – “La locura de las drogas”

Lunes, octubre 15th, 2012

Seis de cada diez drogodependientes padecen, además, un trastorno mentalSe trata de una enfermedad crónica conocida como patología dualSon pacientes ‘de puerta giratoria’, que entran y salen de hospitales y centrosDocumentos TV retrata su drámatica situación narrada en primera persona.

El consumo de drogas en las últimas décadas ha dejado tras de sí verdaderos estragos en materia de salud mental. A día de hoy, seis de cada diez drogodependientes atendidos en la red de toxicomanías españolas padecen además, un trastorno mental. Miles de personas en España sufren una enfermedad que los especialistas han dado en llamar patología dual. Y éste es sólo el lado visible del problema, porque la mayoría de los pacientes que la sufren no están diagnosticados.

 
La locura de las drogas ha entrado en tres centros donde se trata la patología dual, para mostrar la cara más oculta y dramática de estos enfermos. Hablan en primera persona de su lucha desesperada por no recaer, de su soledad, de sus intentos de suicidio, en definitiva de cómo entender lo que les pasa y ordenar sus vidas.
Son enfermos crónicos que entran y salen de los hospitales y de los centros de drogodependientes, sin encontrar muy bien su espacio; pacientes ‘de puerta giratoria’, tal y como los califican algunos especialistas. Al lado de ellos, los familiares que vivieron el infierno de las drogas, sacan fuerzas de flaqueza por ayudarles a superar las crisis psicóticas, que de ahora en adelante les acompañarán durante el resto de su vida.

ADOLESCENCIA Y CONSUMO DE DROGAS

En el documental los expertos muestran su preocupación por el descenso en la edad de inicio del consumo de sustancias tóxicas, que en España se establece en trece años. Las consecuencias que el cannabis, el alcohol y la cocaína traen consigo en plena adolescencia dañan el cerebro y el comportamiento humano, lo que derivará en un futuro no lejano en una enfermedad mental grave, como la esquizofrenia, un trastorno bipolar o una tendencia creciente al suicidio.

Los investigadores trabajan por encontrar fármacos que faciliten la vida a estos enfermos duales. Por el momento, sus experimentos evidencian que las drogas modifican los circuitos del cerebro y que cada individuo posee una capacidad de vulnerabilidad a estas sustancias, distinta y más frecuente de lo imaginable.

via sergio-bioticaypsiquiatra.blogspot.com

TRES DÍAS EN URGENCIAS: «Sientes que has perdido tu dignidad»

Domingo, junio 15th, 2008

Un periodista de La Voz permaneció tres días en la unidad de Observación del Juan Canalejo. En su relato se mezclan lo duro de su situación con la abnegación de sus trabajadores

Miguel Sande 13/6/2008 

Fue una experiencia dura, dura de verdad. Tres días con sus noches en Observación, en el área de Urgencias del Hospital Juan Canalejo -los pasados 28, 29 y 30 de mayo; esta última jornada coincidió con la inauguración de la nueva UPI (unidad de Preingresos)-. Tres días en el lado amargo de la vida: el del sufrimiento. Había, además, saturación; un trasiego incesante de accidentados y enfermos.

Primer día. Huele a enfermo nada más entrar. La sala de Observación, amplia, dividida en estancias abiertas con zonas para hombres y mujeres, está repleta; no hay camas. A los últimos nos acomodan en sillones numerados, me toca el 11. A mi lado, en el sillón número 10, está un joven inquieto; muy nervioso. Tiene los ojos como en sangre. Le repiten que se ponga la camisola de hospital pero pasa de las indicaciones, anda de aquí para allá; come y en un descuido se va; escapa con la manzana de postre en la mano.

Después de una larga espera de más de dos horas un médico joven y atento me lleva al final de la sala hasta una habitación cerrada con dos camas, una está libre; en la otra yace un cadáver. Lo asume con naturalidad. Optamos por otra habitación próxima para la exploración. De vuelta al sillón número 11, dos agentes de policía custodian a un enfermo con esposas. Los demás estamos sujetos cada cual a una bolsa de suero. En ese sillón echo desde el mediodía hasta las 2.30 de la madrugada. A esa hora se dispone de una camilla más al pie de cuatro camas. Lo agradezco. La necesidad obligaría de madrugada a empujar aún mi camilla contra la pared del fondo para hacer sitio a otra con un transeúnte polaco, atado, debido a su estado de ansiedad y excitación. La primera noche entre quejidos y algunos vómitos de enfermos parece no tener fin. Llueve contra la ventana ciega y no sé de dónde caen algunas gotas. Se repiten gritos de dolor toda la madrugada; alguien delira y llama una y otra vez por un tal Sergio; tenemos a Sergio, Sergio, Sergio, fijado en la frente. No se rinde. De madrugada sigue el transitar de camillas con enfermos; realmente, apenas se distinguen la mañana de la tarde y la noche; al final a uno lo vence el cansancio.

Segundo día. Me despiertan los vómitos de un anciano en la cama de al lado. Se quita la camisa del pijama y queda en pañales. Amanezco con un conejo lleno de orina sobre una repisa. Aquí uno se va orientando por los turnos del personal sanitario más que por el reloj. Esos turnos son los que marcan el ritmo y el tiempo. A mi alrededor cambiaron casi todos los enfermos, salvo el mendigo polaco que sigue atado a su camilla. Atravesar este espacio de urgencias para ir al lavabo es ir viendo una sucesión de penurias hasta casi la puerta misma del servicio.

Dignidad

Llega un momento en que dejas de ver, supongo que cuando uno está a punto de sentir que se pierde la dignidad. La dignidad se pierde, tienes al menos esa sensación, cuando dejas la ropa en la inseparable bolsa de plástico. Pero vas a luchar contra esa sensación hasta el último momento, aunque por sujetar en lo alto la bolsa de suero más de una vez los pijamas caigan hasta los pies.

El olor. Esa mezcla a orina y a sudores. A enfermedad. Difícil de olvidar. Las enfermeras son atentas; cercanas. Tienen mucha paciencia, cumple decirlo; deben tenerla. Me sorprende que en el mostrador situado en el centro de la sala el personal sanitario esté preparando una fiesta, por lo que pude oír, y organizando lo que tiene que aportar cada cual en pinchos con total naturalidad. Extraña que en ese ambiente a alguien le apetezca hablar de comida. Será la costumbre, imagino. Algo semejante nos ocurre a los periodistas con los sucesos. El cuerpo acaba por adaptarse y se sobrepone e incluso aquí se acaba sintiendo al final el hambre. Las visitas están restringidas. Aquí vale, sobre todo, la fortaleza de uno mismo. Por la tarde abandono la camilla en la que dejo incrustados parte de los huesos y paso a una cama. Es todo un avance. Al menos psicológico. En la cama de al lado, a mi derecha, está un joven con la cara ensangrentada, profundamente dormido; viene un par de veces el psiquiatra a intentar hablar con él. A la otra cama traen a un anciano en coma. Me impresiona su respiración ruidosa, de máquina, a veces lo convulsiona.

Naturalidad

El polaco atado a la camilla no cesa de gritar. A la última cama, en esta misma fila, llega un accidentado en un siniestro de tráfico. Se precisa ser fuerte. La vida también debe ser esto. Ayuda, fíjense, la naturalidad de las enfermeras ante este panorama. Primero sorprende, después ayuda.

Anochece por la ventana ciega cuando se une otra camilla con un joven negro, que intenta levantarse una y otra vez, y acaba golpeándose la cabeza contra la pared. Jamás creí que sería capaz de dormir en una situación así, pero al final te rindes ante el cansancio. Sucumbes.

Tercer día. Me despiertan las voces del personal sanitario junto al mostrador. Hay bullicio, un movimiento extraño; inquietud. Y ruido. Están llevándose los sillones numerados de la entrada; el sillón número 11 y diecinueve sillones más. Venía la conselleira a inaugurar la nueva UPI y donde estaban los sillones lo ocupan ahora las mesas auxiliares en las que comen los enfermos, debidamente encajadas unas en otras.

Había desplegadas cortinas en la zona habilitada para las mujeres enfermas ante la posibilidad de que la conselleira visitara esta sala de Observación. Y ambientador. No vino. O no la vi. Un joven, hijo del anciano en coma, lo llama inútilmente, pero aun así insiste. El hombre solo se convulsiona. Cuando el joven marcha, el hombre desnudo, que tiene las manos atadas para que no se arranque el pañal, casi se ahoga en su vómito. Su estado arranca un lamento incluso de una joven facultativa que lo atiende. Las auxiliares que lo cambian bromean con una compañera que llega de turno ante la situación que le espera. Aun así el anciano no pierde su dignidad. Mientras luche, aunque sea en pañales, a las puertas de la muerte.

Salir

Otro anciano, malhumorado y mal paciente, se empeña en vestirse y marchar; acaba agrediendo a una enfermera. La agarró por el cuello y vienen a reprenderle los guardias de seguridad. Un tercero invita a La Solana a la auxiliar que le está cambiando el pañal y la sábana. Noto que estoy al límite de mi capacidad; es el tercer día aquí y me parece estar preparado -erróneamente, claro- para ir a una contienda, pero no para seguir en esta sala. Comienza a faltarme la fuerza, sujeto a la bolsa de suero. Al fin escucho mi nombre. Voy a salir de esta sala.

Viene la fuerza; el ansia. Hasta la sonrisa. Miras al anciano en coma, ajeno, forzando el respirar de máquina, y aguantas. Aguantas hasta que al fin hay cama en planta. Sales y parece que te lleven al paraíso.

Allí, en la décima, anoto estas líneas. Es la crónica de una experiencia dura, acaso por primeriza; seguramente la situación haya cambiado ya con la nueva UPI. He de agradecer la atención sanitaria y médica.

PUBLICADO POR La Voz de Galicia

¿Es delito el contagio del virus del sida?

Martes, mayo 27th, 2008

Un hombre es condenado a tres años de cárcel en Francia por contagiar a su pareja

En España existe jurisprudencia que defiende a las víctimas

“No estamos obligados a decirlo”. Ésa ha sido la defensa de un hombre francés que ha sido condenado a tres años de cárcel por transmitir el VIH a su novia. La pareja, según cuenta la web de Le Post, había convivido durante nueve meses en los que habían mantenido relaciones sexuales sin precaución pese a que él sabía que estaba infectado. La noticia ha despertado el debate en el país galo ¿es un delito la transmisión voluntaria del virus del sida?

 Campaña de prevención del VIH del Ministerio de Sanidad.

En España, la respuesta es sí. “En el ordenamiento jurídico español no existe una norma que obligue a informar sobre el estado de salud de la persona pero eso no significa que no haya instrumentos que protejan a las posibles víctimas”, explica Josefina Alventosa, presidenta de la Asociación Española de Juristas del SIDA – Jurisida, integrada en la coordinadora CESIDA. Durante años, el Código Penal contemplaba el delito de ‘transmisión maliciosa de enfermedades’ pero acabó desapareciendo porque era difícil determinar qué se considera malicioso.

Sin embargo, tanto el Código Penal como el Código Civil incluyen normas que pueden condenar a los responsables de este tipo de contagios y que en España ya han creado jurisprudencia. En 1996, un hombre portador de VIH fue condenado a un año y medio de prisión menor por no haber tomado precauciones en las relaciones sexuales con su novia pese a conocer que era portador del virus. Ella lo demandó por un delito de lesiones, alegando que había sufrido un daño físico y moral y los tribunales le dieron la razón. El hombre, además de hacer frente a la pena de cárcel, fue condenado entonces a pagar una indemnización de un millón y medio de pesetas, una multa que ascendería a ocho millones y medio si ella desarrollaba la enfermedad.

Responsable aunque no conozca su enfermedad

En el anterior caso se pudo demostrar que él era conocedor de la enfermedad y que suya era la responsabilidad del contagio pero ¿qué ocurre si la persona que transmite la enfermedad no sabe que está contagiada? ¿Debería considerarse un delito? La Justicia española sigue creyendo que sí.

En 2001, un hombre fue denunciado por su esposa por haberle contagiado el virus del sida. La pareja se separó durante un tiempo en el que el marido contrajo la enfermedad a través de prácticas homosexuales de riesgo. Después de un tiempo, la pareja retomó la relación y él le transmitió a ella la enfermedad sin saber que era portador del virus. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca lo encontró responsable por considerar que, aunque ignoraba que era seropositivo, no podía desconocer que las prácticas sexuales de riesgo y la no utilización de medidas de protección puede llevar a un contagio. El hombre fue condenado a pagar una multa de cinco millones de pesetas por daños a la persona.

España no tiene una jurisprudencia muy amplia en este tema pero, hasta el momento, las denuncias que se han presentado han servido para condenar a los responsables del contagio. Además de los dos casos citados anteriormente, sólo se conoce otro más: esta vez, una mujer condenada en 2004 a prisión y una multa de 100.000 euros. Pese al apoyo de los tribunales, las penas varían mucho dependiendo de la situación personal de las dos partes. El contagio no se considera delito si la víctima se ha expuesto a un peligro evidente como compartir una jeringuilla o tener relaciones sexuales esporádicas sin tomar protección alguna.

“En los casos de parejas estables no se puede considerar que las víctimas se hayan autoexpuesto a un peligro por no utilizar protección”, explica Josefina Alventosa. “Una persona no puede estar continuamente planteándose si su pareja está contagiada o no. Es una cuestión de confianza que prevalece por encima de otras cuestiones”.

Por MARI LUZ PEINADO (SOITU.ES) Actualizado 26-05-2008 18:32 CET

Protección de Datos tumba una de las tesis de la Guardia Civil contra Isadora

Miércoles, mayo 7th, 2008

Agentes del instituto armado adujeron para citar a pacientes que la clínica de abortos tiró historiales a la basura – Animaron a las mujeres a denunciar al centro
 
No había en la basura o en la calle o a la vista de cualquiera ni un listado de mujeres con sus datos personales ni restos de fetos identificados. Una de las acusaciones de la Guardia Civil contra la clínica de abortos Isadora, en Madrid, se esfumó ayer. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha archivado la investigación sobre este caso asegurando que la información personal de estas mujeres se encontraba en bidones cerrados y opacos que iban a ser incinerados, y no en contenedores de la vía pública. A pesar de ello, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) llamaron por teléfono a estas mujeres, las interrogaron e incluso les preguntaron si querían emprender acciones legales contra la clínica “por la gestión de la documentación”.
 
Algunas de estas mujeres dijeron que sí y denunciaron a Isadora basándose en el relato de los hechos que hicieron los agentes del Seprona. En una de las actas de los agentes constan las razones de una de estas denuncias: el destino de los restos humanos, “que aparecieron en un cubo de basura con los datos de identificación de la denunciante”, según se indica. Nada de esto era cierto, según ha determinado ahora una resolución dictada el pasado lunes por la Agencia de Protección de Datos. La Guardia Civil declinó ayer hacer declaraciones sobre el caso, señalando que está bajo investigación judicial.
 
Muchas de estas mujeres ni siquiera habían abortado. Sus datos aparecían en la hoja de consulta de un doctor de un día determinado, que iba a ser incinerada. En la clínica también se hacen revisiones ginecológicas ordinarias. Una de las chicas interrogadas por los agentes, de 20 años, se enteró ayer por este diario de que las acusaciones contra la clínica por mala gestión de la documentación eran falsas. “Yo no denuncié, pero pensé que mis datos sí que habían aparecido en la calle. No sabía muy bien qué había pasado”.
 
 Ella no había abortado, sino que suele ir a la consulta de este doctor, pero tuvo que dar explicaciones a sus padres tras la llamada de la Guardia Civil porque a ellos les pareció muy raro que la llamaran a declarar. “Tuve que explicarles que no había ido a abortar”, señala.
El caso empezó el 16 de febrero de 2007.
 
Los agentes del Seprona se personaron en la clínica Isadora. Allí encontraron varios contenedores que iban a ser recogidos por la empresa de gestión de residuos. Los inmovilizaron y acudieron al juez de guardia de Madrid pidiendo permiso para abrir los contenedores.
 
El juez no lo concedió, archivó el caso y conminó a los agentes a que se abstuvieran de “elucubrar sobre abortos ilegales”. Los agentes acudieron después a la Comunidad de Madrid, hablando de mala gestión de residuos. Con un técnico sanitario se llevaron los contenedores a un tanatorio de Alcobendas y los abrieron. Llamaron a una juez de Alcobendas, quien les remitió de nuevo a los juzgados de Madrid. Allí, otro juez, que no conocía lo que había sucedido hasta ese momento, abrió diligencias por posible existencia de abortos ilegales.
 
En los contenedores se encontraron restos de fetos. Los agentes del Seprona dijeron al juez que parecían “de suficiente entidad” y pidieron que se abriera una investigación judicial. Finalmente, el Instituto Anatómico Forense determinó que los fetos no tenían más de 22 semanas, plazo máximo para el que Isadora tiene licencia para practicar abortos. El juez sigue investigando. El procedimiento lleva más de un año abierto.
 
MÓNICA C. BELAZA – Madrid – 07/05/2008
 

La empresa Pascual mantiene la falda en sus uniformes. Cambian la cofia por el gorro, pero no la falda

Domingo, mayo 4th, 2008

La dirección de la empresa Pascual ha hecho público un comunicado en el que se informa de las nuevas decisiones sobre el vestuario de sus trabajadores. Tras el estudio, exigido por la Inspección de Trabajo, se ha decidido cambiar la cofia por el gorro sanitario. Sin embargo, no se hace mención a la falda en el escrito

El caso de las enfermeras de la clínica San Rafael se hizo famoso hace unos meses cuando una de las trabajadoras denunció que había perdido un plus de productividad por llevar pantalones en lugar de falda. Desde entonces se ha levantado la polémica en torno a la utilidad de las prendas utilizadas en el uniforme de la clínica. Tras una inspección de trabajo, los responsables han emitido un comunicado los cambios en la vestimenta. Pese a que la empresa omite pronunciarse sobre el uso de la falda, las trabajadoras que usaban pantalón volverán a cobrar el plus de productividad.

Cofia no
Las conclusiones del informe incluyen la eliminación de la cofia, ya que los responsables consideran que la cofia no es “la fórmula más eficaz de recoger el pelo de los profesionales”. Por ello, “la empresa debe cambiar esta prenda del vestuario por otra opción, como el gorro sanitario, que será obligatorio para todo el personal con pelo largo, con independencia de su género”.

Falda sí
Sin embargo, la empresa no se ha pronunciado sobre la obligatoriedad del uso de la falda, que le supuso una sanción de 6.251 euros desde la Inspección de Trabajo por un posible incumplimiento de la ley de Igualdad.

Desprotección
Adela Sastre, presidenta del comité de empresa se ha quejado de la decisión tomada por la empresa. “Habla de prevención pero no dice nada de que nos siguen obligando a llevar las piernas al aire. Habla de lo que no tiene que hablar”, indicó Sastre.

Uniforme privado
Otra medida peculiar entre las tomadas en la empresa es que los trabajadores no podrán salir con el uniforme a la calle. Los empleados deberán quitárselo antes de salir a la calle y guardarlo en los lugares que la clínica indique para volver a utilizarlo al día siguiente en el recinto médico.

Sanción
En este sentido, la clínica será estricta y multará a todo aquel trabajador que incumpla la norma. “Queda totalmente prohibida y sancionada la presencia en la calle del trabajador con su vestimenta de trabajo (…) o la realización de cualquier tipo de gestión de índole laboral o personal fuera del recinto de trabajo en uniforme”, advierten. Así, la empresa termina con el riesgo que suponía para las familias de las enfermeras y su salud, ya que hasta ahora, eran ellas quienes lavaban el uniforme en casa.

ELPLURAL/ANDALUCÍA

Ha muerto Carlos Cristos, médico e inspirador de ‘Las alas de la vida’

Lunes, abril 28th, 2008

Carlos Cristos, en un fotograma de 'Las alas de la vida'.EFE
MADRID.- Carlos Cristos, el médico protagonista e inspirador del documental ‘Las alas de la vida’, falleció el 26 de abril a los 51 años en su domicilio de Sa Cabaneta (Mallorca).

Médico de familia comprometido con la sanidad pública, su visión humanista de la medicina le llevó a realizar también tareas de divulgación, con un espacio de salud en Radio Nacional que estuvo en emisión muchos años, hasta que el avance de la enfermedad que padecía, atrofia sistémica múltiple, le hizo muy difícil la locución.

Carlos Cristos contribuyó a la formación de diversas asociaciones profesionales de medicina familiar, participó como médico voluntario en Ruanda, fue miembro de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y elaboró diversos artilugios para ayudar en su vida cotidiana a las víctimas de su enfermedad.

Sus manos y su paciencia le hicieron también experto en la recuperación de instrumentos de música tradicionales. Fue miembro de grupos de música popular gallega, tocó diversos instrumentos y compuso varias piezas, una de las cuales, “Chegando a mil”, es el leitmotiv de la banda sonora de “Las alas de la vida”.

Cuando fue diagnosticado de atrofia sistémica múltiple, rara enfermedad neurodegenerativa irreversible, se enfrentó a su situación con decisión y entereza. Mantuvo su actividad física e intelectual, investigó su propio padecimiento y se convirtió, por Internet, en consejero de enfermos de la afección de todo el mundo.

Carlos Cristos ideó y animó el largometraje “Las alas de la vida”, dirigido por su amigo Antoni P.Canet. El documental acompaña a Carlos Cristos durante sus últimos años, y da cuenta “no sólo de la experiencia humana” de la muerte, sino también “del estado de la investigación científica, de las esperanzas de los seres humanos, de su coraje, de sus preocupaciones, de sus éxitos y fracasos, de las reflexiones sobre la vida y su valor”.

Realizarlo supuso tres años de rodaje, de 2003 a 2006, con un reducido equipo que se trasladaba a la casa del matrimonio formado por Carlos Cristo y Carmen Font, una semana al mes, para grabar un testimonio cargado de “sinceridad, transparencia y dignidad”, como explicó el director durante la presentación del documental, al principio del cual Cristo “prometía al espectador que iba a hablar de la vida y de la muerte con una sonrisa”.

La película, que se utilizará como material escolar en Francia durante el curso 2008-2009, obtuvo el premio al mejor documental de la Seminci de Valladolid (2007).

El Mundo

COMUNICADO DE LA FAMILIA DE CARLOS CRISTO ( 27 de abril de 2008 )

”No importa que la leña se consuma si al arder da buen fuego” —Carlos Cristos

CARLOS CRISTOS (51 años), el médico protagonista del documental Las Alas de la Vida, falleció en la madrugada del sábado 26 de abril del 2008 con el sosiego y la serenidad que él siempre había deseado para sí y para los demás, en su domicilio de la localidad de Sa Cabaneta, en Mallorca, rodeado de los suyos. Las exequias han tenido lugar el domingo 27 de abril en un acto íntimo y emotivo con familiares y amigos.

Carlos Cristos fue médico de familia, profesión a la que se entregó apasionadamente porque ser médico “de pueblo” y tratar a los pacientes cara a cara fue su deseo desde niño. Comprometido con la sanidad pública, contribuyó con su esfuerzo a su mejora, diseñando, entre otros, un programa de informática sanitaria que fue pionero a nivel mundial. Su visión humanista de la medicina le llevó a realizar también tareas de divulgación sanitaria, con un espacio de salud en Radio 5 de RNE que estuvo en emisión muchos años hasta que el avance de la enfermedad dificultó sus dotes de locución. Hombre generoso y amable, tuvo muchos amigos y una fuerte influencia entre sus colegas, contribuyendo a la formación de diversos grupos de trabajo y asociaciones profesionales de medicina familiar. Participó como médico voluntario en Ruanda, país con el que mantuvo una fuerte vinculación toda su vida, ayudando a reconstruir su estructura sanitaria. En esta solidaridad veía Carlos nuestra forma de trascendencia: “quedará de nosotros” -afirmaba rotundo- “lo que dejemos hecho para los demás”, para la “manada” a la que él pertenecía.

Carlos Cristos era miembro de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), de la que fue nombrado Miembro de Honor.

Carlos fue un hombre habilidoso y con sólida formación científica. Sus inventos le proporcionaban un gran placer intelectual. Meticuloso y sistemático, elaboró diversos artilugios para ayudar en su vida cotidiana a las víctimas de su enfermedad pero también proyectos de gran complejidad como el que confeccionó para extraer el fuel del petrolero “Prestige”, que estuvo entre las soluciones barajadas. Sus manos y su paciencia le hicieron también experto en la recuperación de instrumentos de música tradicionales. La música fue junto con la medicina su pasión. Fue miembro de grupos de música popular gallega, tocó diversos instrumentos y compuso varias piezas, una de las cuales, Chegando a Amil, es el leitmotiv de la banda sonora de la película.

Diagnosticado de una rara enfermedad neurodegenerativa irreversible (Atrofia Sistémica Múltiple), Carlos se enfrentó a su situación con decisión y entereza. Mantuvo su actividad física e intelectual superando con su esfuerzo e ingenio las limitaciones físicas que le iba imponiendo la enfermedad. Investigó su propio padecimiento, probó diversos tratamientos y se convirtió, por Internet, en consejero de enfermos de esta afección de todo el mundo. Una de sus preocupaciones más intensas fue el tratamiento de los enfermos terminales y los cuidados paliativos. Este tema absorbió gran parte de sus fuerzas deseoso de que la sociedad reflexionara sobre un asunto de una importancia creciente. Carlos Cristos ideó y animó el largometraje documental Las Alas de la Vida, dirigido por su amigo Antoni P. Canet. El documental acompaña a Carlos Cristos durante sus últimos años, y da cuenta no sólo de la experiencia humana de ese tránsito, sino también del estado de la investigación científica, de las esperanzas de los seres humanos, de su coraje, de sus preocupaciones, de sus éxitos y fracasos, de las reflexiones sobre la vida y su valor. Carlos prometía al espectador, al inicio del film, que iba a hablar de la vida y de la muerte con una sonrisa. Y así fue. La película no iba a ser una advertencia sobre la inminencia inevitable de la muerte. Sería un canto a la vida, sabiendo que la vida es un fenómeno frágil y limitado, pero absolutamente hermoso y único. Carlos reflejó en Las Alas de la Vida su saber estar, su generosidad, su coraje y su sabiduría. Y los espectadores lo entendieron así. La película obtuvo el premió al mejor documental de la Seminci de Valladolid (2006) y una larga serie de premios cinematográficos y numerosos reconocimientos a la calidad humana de Carlos Cristos (ver en esta web).

El pasado día 9 de febrero Carlos Cristos recibió en su domicilio la visita del ministro de Sanidad y Consumo –Bernat Soria-, que quiso testimoniarle personalmente su reconocimiento y manifestarle el interés del Ministerio en divulgar la película, atendiendo a los valores que posee el documental, para ayudar a cumplir los objetivos de la Estrategia de Cuidados Paliativos.

Una semana antes de su fallecimiento, Carlos Cristos vio su proyecto totalmente cumplido con la emisión del largometraje en Versión Española de TVE, donde Bernat Soria hizo público su compromiso de divulgar la película. Tuvo tiempo para que le leyéramos -él ya no podía-, centenares de e-mails de los espectadores de la película que le manifestaron su gratitud. Carlos no dejó de manifestarnos su emocionada gratitud hacia ellos.

Esta nota se emite después de la incineración, por expreso deseo de la familia. Via       manantial.wordpress.com

“Un jefe incompetente es la principal causa de estrés”

Jueves, abril 24th, 2008

Iñaki Piñuel  Autor de ‘La dimisión interior’.

Iñaki Piñuel, experto en moobing, alerta sobre las consecuencias negativas de que una organización sea dirigida por un mal jefe. Consciente de que el management no es una habilidad innata, Piñuel defiende la formación en ella como medida para combatir los riesgos psicológicos en el trabajo.
 Raquel Goig / Madrid.
En su último libro, La dimisión interior, Iñaki Piñuel, psicólogo del trabajo y de la organización, y autor de varios libros sobre mobbing, traslada a la opinión pública que el problema de los trabajadores dimisionarios no tiene su origen en una mala actitud de éstos, sino en unas condiciones laborales tóxicas: “Aquellos que han dimitido interiormente no son culpables, sino víctimas de una organización que produce niveles graves de estrés y que termina quemando a sus empleados. Esta situación conduce a una persona a estar en el trabajo de cuerpo presente, pero mental y emocionalmente ausente”, explica Piñuel.

¿Qué conduce a la dimisión interior?

En su origen, los trabajadores dimisionarios se encuentran en entornos de trabajo con cargas irracionales; son empleados que sobreviven a varios procesos de reducción de plantillas y que acaban padeciendo un tipo de estrés que se vuelve crónico y lleva al burn out o síndrome del quemado.

¿Qué factores la provocan?

Por una parte, la pérdida del sentido de comunidad, que hace que las personas ya no se sientan integradas en su entorno laboral. Por otra, el carácter instrumental del trabajo, por el que éste se convierte exclusivamente en un medio para ganarse la vida, lo que lleva, tarde o temprano, a que las personas entren en una crisis existencial.

En medio de nuestra sociedad materialista, muy pocos se plantean que es posible trabajar en algo que no sólo les permita sobrevivir económicamente, sino que sea fuente de realización personal, cuando ésa es la única forma de no terminar quemado.

Asimismo, la dimisión interior se da en ambientes caóticos, donde el trabajador es sujeto pasivo de las luchas por el poder. Entonces, adopta una distancia un tanto cínica: realiza una huida hacia adentro, volviéndose escéptico y extraño para los demás; o hacia fuera, adoptando posiciones de workaholismo o dedicación laboral extraordinaria, que acaba dañando a la familia o a la pareja.

Advierte que muchas empresas echan en cara a sus trabajadores que se vayan a su hora, imputándoles espíritu de funcionario. ¿Por qué esa contradicción cuando la conciliación está en boca de todos?

Porque estamos frente a una realidad todavía utópica. Muchas de las grandes empresas presumen de tener planes de conciliación, pero cuando un trabajador se plantea beneficiarse de ellos, se enfrenta no sólo a numerosos obstáculos internos de tipo administrativo, sino que percibe cómo ése es el principio del fin de su carrera profesional.

Por otra parte, no trabajar más tiempo del que exige un contrato se percibe como una deslealtad hacia la empresa. A quien actúa de esa forma, se le dice despectivamente “que se le cae el lápiz a las seis”. Sin embargo, asumir jornadas interminables porque sí es característico de España. En otros países de Europa, trabajar más de la cuenta es percibido como algo negativo. Si un empleado se queda más allá de su jornada laboral de forma sistemática, es visto como un mal trabajador que no es capaz de cumplir sus objetivos dentro de su horario laboral.

Afirma que “el estrés es un síntoma de que las cosas no funcionan bien en la manera de organizar”. ¿Por qué se achaca, sin embargo, a un problema personal del trabajador que lo sufre?

No se puede imputar a los trabajadores ser responsables, y menos culpables, del estrés que sufren. Pero en España, existe una forma de entender el estrés como algo subjetivo y personal; como si uno tuviera que aclimatarse por sistema a todas las barbaridades que cualquier organización pueda diseñar en cuanto a trabajo irracional o a plazos imposibles de cumplir. Incluso, algunos directivos manejan la teoría tóxica de que cuanto más estresada está una persona, mejor es su rendimiento.

Usted asegura que a dirigir, también se aprende. ¿Cree que cuando un profesional asciende a jefe se muestra abierto a recibir esa formación?

Por desgracia, en nuestro país, los directivos tienen una idea del management como si se tratara de una habilidad innata. Pero a dirigir se aprende, así como a comunicar, a dar una orden y a resolver un conflicto. El nombramiento como jefe no capacita milagrosamente a una persona para dominar todas esas técnicas. Pero hay que tener en cuenta que lo que más estrés provoca a un trabajador es tener un jefe incompetente, bien porque hace dejación de sus funciones, o bien porque adopta formas autoritarias. Por eso, la formación en management es una de las formas más directas de luchar contra el estrés.

¿Hay muchos psicópatas organizacionales?

Se estima que uno de cada 20 directivos presenta lo que denominamos “personalidad psicopática”. Funcionan muy bien en las empresas, porque lo que se pide a un directivo es que alcance unos objetivos con unos determinados medios. Y eso es algo que hacen muy bien los psicópatas, ya que, por su carácter manipulador, son especialistas en lograr que la gente haga lo que ellos quieren.

http://www.expansionyempleo.com/

 

El cerebro está condicionado por defecto para demandar un trato justo. Esto depende de la parte emocional del mismo, que en este caso se impone a la parte racional.

 
El cerebro humano está configurado para percibir el sentido de la equidad. ¿Es la justicia un simple truco que adoptamos sólo cuando secretamente vemos ventajas en ella para nosotros?

Muchos psicólogos han abandonado recientemente la visión puramente utilitarista por ser demasiado simple. Ésta también ha sido la visión de los economistas que mantienen que los seres humanos tomamos siempre decisiones racionales, consciente e inconscientemente, que maximizan nuestros intereses económicos. Pero el juego del ultimátum ya reveló que esto no siempre es así.

Los recientes avances en ciencias cognitivas y neurociencias permiten ahora aproximarse a la cuestión de diferentes maneras, obteniéndose resultados intrigantes.

Golnaz Tabibnia y sus colaboradores de UCLA han usado el juego del ultimátum para explorar el sentido de la equidad o justicia y el interés propio en un laboratorio.

Desde estas páginas hemos tratado el fascinante test psicológico denominado “juego del ultimátum”. En el juego del ultimátum participan dos personas y se juega con dinero real. Al llamado proponente se le da una cierta cantidad de dinero que tiene que dividir en dos partes no necesariamente iguales y quedarse con la que se le antoje. El respondedor tiene entonces dos opciones: quedarse con la parte que ha dejado para él el proponente o decidir que los dos se quedan sin ninguna. Los dos conocen las reglas del juego previamente y el respondedor conoce el reparto realizado por el proponente. Además, el juego es a solamente una mano. Aunque se puede repetir, no será con los mismos jugadores.

Estos científicos exploraron una variante de este juego en la que la ganancia del respondedor era siempre de 5 dólares, pero en las que unas veces esa cantidad era una proporción baja del total y otra veces la mitad o casi de la suma inicial. Es decir, en el primer caso sería un reparto injusto y en el otro justo. La idea era asegurarse de que los sujetos respondían sólo a la idea de equidad y no al monto de las ganancias.

Se pidió además a los participantes que puntuaran en una escala el grado de felicidad o desprecio que sentían. Se encontraron con unos resultados interesantes: incluso cuando la ganancia era siempre la misma los sujetos estaban muy contentos cuando la oferta era justa y muy desilusionados cuando la oferta se alejaba del 50%.

Estos investigadores querían saber si había algo inherentemente gratificante en ser tratado con decencia. Así que vigilaron la actividad cerebral de los sujetos mientras participaban en el juego. Encontraron que cuando la oferta era miserable la ínsula anterior, que es la región asociada con las emociones negativas como pueda ser indignación moral, se activaba significativamente. Sin embargo, encontraron que el estriado ventral, región asociada a los mecanismos de recompensa, se activaba cuando los sujetos eran tratados equitativamente, aunque la ganancia en ambos casos era la misma.

Según informan en su artículo del número de abril de Psychological Science, el cerebro encuentra el comportamiento egoísta emocionalmente desagradable (obviamente el de los demás), y un grupo de neuronas diferente encuentra la equidad edificante. Es más, estas señales emocionales suceden en estructuras que son rápidas y automáticas, así que parece ser que el cerebro emocional deniega o desautoriza la actividad de la parte racional de la mente, que es más deliberativa. Enfrentándose a un conflicto la posición por defecto del cerebro es, por tanto, demandar un trato justo.

Además, cuando los científicos examinaron el cerebro de aquellos que se tragaban su orgullo por unos dólares, la actividad cerebral mostraba un patrón específico. Parecía ser que la parte inconsciente de la mente puede temporalmente apaciguar los ánimos de una respuesta de desprecio, permitiendo a la parte racional y utilitaria del cerebro mandar, al menos momentáneamente.
 Fuentes y referencias:
Nota de Association for Psychological Science en EurekaAlert.
Noticia en UCLA.
Sobre las bases fisiológicas de las normas sociales.
El sentido de la justicia viene en parte determinado genéticamente.
Confirman la región cerebral relacionada con el sentido de la justicia.

via Neofronteras.com

El 30% del envejecimiento patológico se puede evitar con medidas preventivas

Domingo, abril 20th, 2008

Oviedo acoge entre el 16 y el 18 de abril la Tercera Reunión Nacional de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica, que abordará las principales cuestiones que más afectan a los ancianos españoles
 

Madrid, 18 abril 2008 (mpg/AZprensa.com)

Aunque hoy por hoy no hay nada que frene el envejecimiento, sí es posible llegar a una edad avanzada en buenas condiciones físicas e intelectuales. Así lo asegura el doctor Jesús María López Arrieta, presidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), quien explica que unas medidas preventivas puede evitar hasta el 30 por ciento del envejecimiento patológico. Precisamente entre el 16 y el 18 de abril está se celebrando en Oviedo el III Congreso de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), en el que se están abordando las principales cuestiones que más afectan a nuestros ancianos.

Aunque de tanto repetirlo parezca un tópico, la realidad es que llevar durante la juventud una vida sana también tiene su reflejo en la vejez. “En el envejecimiento hay una parte genética, contra la que es más difícil luchar, y otra que depende del entorno”, explica el doctor López Arrieta. En ese sentido, el presidente de la SEMEG asegura que evitar hábitos tóxicos, realizar actividad física, seguir una dieta adecuada, tener unos hábitos estructurados en función del momento del día y prevenir los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión y el colesterol, pueden evitar hasta un 30 por ciento del aspecto patológico del envejecimiento –las enfermedades-.

“Lo que no se puede evitar es que nos salgan arrugas, que disminuya la velocidad de la marcha, el cansarnos más ante el ejercicio o la disminución de la reserva funcional de los órganos. Todos ellos son aspectos que en cualquier caso son inherentes al paso del tiempo y que no tiene que verse como algo negativo”, sostiene. En opinión del doctor López Arrieta, “hay que mirar a la vejez como una etapa en la que uno puede relacionarse con sus familiares y amigos desde la perspectiva que da el tener mayor conocimiento, y además es un momento excelente para disfrutar de la vida desde un punto de vista más lúdico”.

Salud física y mental

Para tener una vejez saludable y plena, igual de importante como la salud física lo es la mental e intelectual. Sobre este particular, el presidente de la SEMEG asegura que aunque es cierto que a partir de los 35-40 años algunas funciones como la memoria van disminuyendo, esto no tiene por qué tener una repercusión en la vida diaria de los mayores. “Es cierto que ante un test de memoria se obtienen peores resultados cuanto mayor se es, pero esto no tiene por qué alterar ningún aspecto del día a día. Hay personas octogenarias o nonagenarias que no tienen ninguna dificultad para hablar de su vida, de sus intereses o de las cosas que pasan en la actualidad”, subraya.

“La pérdida de memoria es la consecuencia de la involución secundaria al envejecimiento de los tejidos neurológicos a nivel cerebral. A día de hoy no existe un tratamiento capaz de evitar esta pérdida. Sin embargo, las terapias que utilizamos en nuestro trabajo diario, tanto farmacológicas como no farmacológicas, han conseguido ralentizar ese deterioro”, explica el doctor José Miguel Arche, del Servicio de Geriatría del Hospital Monte Naranco de Oviedo.

Para preservar la función cognitiva e intelectual en buena forma, el doctor López Arrieta recomienda mantener una cierta actividad intelectual lo que implica leer, mantener una vida social activa, interactuar con la televisión, etc. Ante todo, recomienda hacer cosas que al anciano le gustan. “Aunque es cierto que por ejemplo los juegos de memoria que ahora están tan de moda tienen una utilidad, sólo son recomendables si a la persona le divierten. Son igualmente útiles los crucigramas, las sopas de letras o el salir a ver escaparates y luego intentar recordar qué cosas ha visto. El caso es tener la mente en movimiento”, sostiene. Sobre ese particular, el doctor Juan José Solano, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Monte Naranco de Oviedo, aclara que es importante haber sentado ya unos hábitos y haber creado unas redes sociales antes de llegar a esa etapa porque si no, en la vejez es mucho más difícil establecerlos.

Para reforzar las terapias dirigidas a preservar y fomentar la memoria, en muchos hospitales españoles ya se han puesto en marcha las denominadas unidades de memoria, cuyo funcionamiento y efectividad será uno de los temas que se aborden en el Congreso de la SEMEG. Además en el encuentro, que se desarrollará bajo el título ‘Envejecimiento: desde la biología a la calidad asistencial’ se tocarán otros temas que afectan muy directamente a la autonomía y la calidad de vida de los ancianos como las infecciones, la osteoporosis y el riesgo de fracturas, la enfermedad de Parkinson, o los trastornos del sueño.

Sol y dieta mediterránea

Los tres expertos de la SEMEG consideran que en líneas generales, los mayores españoles llevan una vida saludable. “Ahora mucho más que hace unos años aunque todavía quedan muchos hábitos por introducir”, asegura el doctor Solano. De hecho, España se encuentra entre los primeros países cuyos ciudadanos gozan de mejor salud en todos los grupos edad, y también en el de los mayores. El doctor López Arrieta atribuye este hecho fundamentalmente al clima, a la dieta mediterránea y al estilo de vida que existe en los pueblos, donde se concentra una buena parte de la población anciana.

A pesar de esta tendencia positiva, el doctor Arche recuerda que teniendo en cuenta la situación funcional de las personas como el parámetro objetivo que más se acerca a la definición de una buena calidad de vida, hay que tener en cuenta que, a día de hoy, todavía hay muchos ancianos dependientes

AZPrensa

Cataluña suministrará un derivado del cannabis a las mujeres que se tratan contra el cáncer

Jueves, abril 10th, 2008

Un estudio pionero a escala mundial del Departamento de Salud de la Generalitat ha demostrado su eficacia contra náuseas y vómitos

Las mujeres con cáncer de mama en tratamiento de quimioterapia que no respondan a los fármacos contra las náuseas y los vómitos tendrán acceso a un medicamento que contiene dos principios activos del cannabis, tras demostrar su eficacia en un estudio pionero a nivel mundial del Departamento de Salud de la Generalitat.

Marina Geli, consejera de Salud, ha anunciado que la prescripción se hará a través de la vía de uso compasivo, ya que el fármaco, que sólo está autorizado en Canadá contra el dolor neuropático en pacientes con esclerosis múltiple, no está registrado en España ni por la Agencia Europea del Medicamento, ni tiene solicitada esta indicación terapéutica. ESta aplicación, pues, será pionera en Europa.

También ha señalado que la Generalitat editará un boletín de información terapéutica para que los médicos, especialmente oncólogos y neurólogos, tengan información sobre el fármaco y lo tengan en cuenta como alternativa terapéutica, pero no como primera opción.

Según ha explicado Geli, el programa piloto del uso terapéutico del cannabis realizado a personas con dolencias crónicas, que no responden a otros tratamientos, como esclerosis múltiple o dolor neuropático, y a mujeres en tratamiento oncológico, ha demostrado que una tercera parte de ellas dejaban de tener náuseas, y que al 67% les disminuían la intensidad y su duración.

En el estudio han participado 207 pacientes de los cuales 32 tenían dolor neuropático por esclerosis múltiple, 54 padecían espasticidad por esclerosis múltiple, 47 sufrían dolor europático de diversa etiología, 41 estaban diagnosticadas con el síndrome de anorexia-caquexia por cáncer o sida y 33 eran mujeres con náuseas y vómitos secundarios al tratamiento de quimioterapia.

En colaboración con el Ministerio de Sanidad

El estudio, que ha costado 500.000 euros y que se ha hecho en colaboración con el Ministerio de Sanidad a través de la Agencia Española del Medicamento, es el primero de este tipo que promueve una administración pública respondiendo a la demanda social en favor del uso terapéutico del cannabis.

En el caso de enfermos con anorexia-caquexia asociada a sida o a cáncer, se ha visto que el 53% de los tratados pasaron de no tener hambre a tener muchísimo o mucho apetito, y en enfermos con esclerosis múltiple la percepción de dolor muy intenso o intolerable pasó con este tratamiento del 66% al 35%, y se incrementó del 11,40% al 27,70% el número de pacientes que no referían dolor o sólo un dolor ligero.

El coste del tratamiento para enfermos crónicos es de 300 euros anuales

El Sativex, como se llama este derivado estandarizado del cannabis, es un pulverizador y cada envase, que sirve para 50 pulverizaciones y una tanda de quimioterapia, cuesta 35 euros. En el caso de enfermos crónicos, el coste de este tratamiento sería de unos 300 euros anuales.

El producto, propiedad de GW Pharmaceuticals, lo comercializará en Europa laboratorios Almirall. España y Gran Bretaña ya han pedido su aprobación a la Agencia Europea del Medicamento.

Respecto al número de personas que se podrían beneficiar de esta nueva alternativa terapéutica, se ha señalado que además de mujeres en tratamiento de quimioterapia, su uso podría extenderse a otros pacientes oncológicos, y que hay que hacer más estudios para ver realmente el alcance de este derivado del cannabis en estos pacientes.

EL PAÍS.com / AGENCIAS – Barcelona – 09/04/2008

NATURE, ‘la chica más guapa del baile’

Jueves, abril 10th, 2008

nature_portada.jpgParece difícil, pero la receta para publicar en una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo es simple: ‘hacer bien las cosas y hacerlas diferentes’. Estas son las claves de Juan Carlos López, editor jefe de Nature Medicine: ‘lo de ser famoso, tener amigos, dominar el inglés de la Reina de Inglaterra y conservar un apellido de prestigio no es garantía de publicar en Nature’. Las claves en prsalud.

El pasado 3 de abril el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) reunió a científicos de renombre y prensa especializada en una jornada sobre la publicación biomédica. Con el patrocinio de Merck Sharp & Dohme (MSD), el CSIC (Ministerio de Educación y Ciencia), el Instituto de Salud Carlos III (Ministerio de Sanidad y Consumo) y nature publishing group (npg), se habló de la responsabilidad de los científicos ante los nuevos paradigmas de la ciencia del siglo XXI, el análisis bibliométrico del impacto de la producción científica, los retos de publicar ciencia biomédica hoy y, lo que más interés despertó entre los asistente, MITOS Y REALIDADES SOBRE CÓMO PUBLICAR EN NATURE.

Para esta aventura periodística Lucía Ferreirós, directora General de nature publishing group iberoamérica y directora de Desarrollo Europa Macmillan Medical, presentó la Guía ‘Cómo publicar en nature y en las revistas de nature publishing group’ y el mismísimo doctor Juan Carlos López, editor jefe de Nature Medicine, ofreció en una ponencia divertida y amena las mismas pautas en clave práctica. prsalud lo entrevistó a la salida pero antes no dejéis de leer los 4 Mandamientos y el desengranaje del dicho aquel que dice ‘querer es poder’. Además presentó la portada de la revista para el próximo 24 de mayo… (no os la perdáis en el vídeo que adjuntamos…)

PRIMER MANDAMIENTO: ‘no es necesario ser famoso para publicar en nature’

‘Desde enero hasta abril de este año, tres cuartas partes de las firmas que llevaban las revistas de grupo eran de científicos no conocidos’. Incluso ‘hemos rechazado artículos de premios Nóbel’. ‘Si el artículo no es bueno y no cumple con las expectativas esperadas, no lo publicamos’. AMÉN.

SEGUNDO MANDAMIENTO: ‘ser amigo del editor no es garantía de éxito’

Ni ser amigo del editor ni de los revisores garantiza que el artículo se publique en alguna de las revistas. ‘Nunca hemos tenido un caso de aceptar un artículo por afinidad personal y nunca los revisores han tenido prejucios a la hora de desechar o aprobar un paper’. AMÉN.

Lo que sí es necesario, dice el Editor Jefe, es tener a la ‘ciencia como vecindario’. Esto no es otra cosa que ‘ir a Congresos, presentar datos y dejar que los demás critiquen nuestro trabajo’. Los científicos ‘tienen que formar parte de la comunidad en la que trabajan’. AMÉN.

TERCER MANDAMIENTO: ‘no es necesario hablar y escribir el inglés de la Reina de Inglaterra’

‘Un artículo mal escrito no está necesariamente condenado a fracasar si lo que éste aporta es interesante’. Dicho lo cuál… ‘un artículo muy bien escrito no está necesariamente condenado a ser publicado si lo que aporta no es interesante’. AMÉN.

CUARTO MANDAMIENTO: ‘el mito del apellido es sólo eso, un mito’

‘No se discriminan artículos de ningún país y los revisores no tienen prejuicios geográficos o raciales a la hora de elegir’. Hasta tres expertos revisan los escritos y normalmente todos están de acuerdo. Si siempre uno discrepara ‘se vería a la larga’. AMÉN.

Recibir un rechazo de la revista no es el fin. Son muchas las exigencias y grandes artículos los que se han quedado en el tintero. La pregunta del millón es ¿CÓMO RECIBIR MENOS RECHAZOS? Juan Carlos López recomienda hacerse dos preguntas: ‘no hay que preguntarse qué ha hecho uno para ser rechazado sino ¿qué hacen los que publican en Nature?’ y ‘no hay que pensar ¿qué pregunta PUEDO responder con mis conocimiento? sino ¿qué pregunta QUIERO responder? y llegar al experimento difícil, adquiriendo los conocimientos necesarios para ello’.

Muchas veces responder a esta pregunta puede costar años. Años de nuevas investigaciones y años de estudios, incluso cursos de experto o especializaciones y doctorados, pero es el precio que hay que pagar para que tu firma quede grabada en un ejemplar de NATURE. Para publicar ‘hay que intentarlo, y no desanimarse si no se consigue’. Tal y como explicó el doctor López al final de su intervención: ‘intentar publicar en Nature es como ir a las fiestas del pueblo e intentar sacar a bailar a la chica más guapa. Si te dice que no, mala suerte, pero, al menos, lo has intentado’. Al final de la noche, sólo uno lo habrá conseguido.

 http://www.prnoticias.es/

Otra francesa con una grave afección pide ayuda para morir

Martes, abril 8th, 2008

 

síndrome de Ehlers-Danlos

El caso de Clara Blanc, con una afección degenerativa, añade presión a Sarkozy
OCTAVI MARTÍ – París – 08/04/2008

Clara Blanc, una mujer de 31 años que vive en los alrededores de la ciudad francesa de Montpellier, junto al Mediterráneo, ha escrito al presidente Nicolas Sarkozy y a la ministra de Sanidad, Roselyne Bachelot, para pedirles que impulsen un referéndum sobre “el suicidio asistido o el derecho a la eutanasia activa”. Blanc sufre del síndrome de Ehlers-Danlos, una afección degenerativa hereditaria que lleva a la disminución de los tejidos que sostienen la piel por falta de colágeno.

El síndrome puede causar hematomas, incapacidad para moverse y hemorragias múltiples. “Yo no soy ninguna suicida” y espero “morir lo más tarde posible”, dice Clara Blanc. Pero “llega un momento en que la vida ya no es sino una agonía irreversible”. Prefiere morir a verse convertida en un “vegetal”, a estar condenada “a la silla de ruedas, totalmente dependiente en medio de un dolor intenso y generalizado”.

La petición de Clara Blanc llega en un momento en el que la sociedad francesa está aún conmocionada por la muerte de Chantal Sébire. Y, de hecho, menciona en su mensaje el caso de esta mujer que hace pocas semanas reclamaba desesperadamente la muerte para escapar de una enfermedad irreversible, un tumor que le deformó la cara y le causaba fuertes dolores. Todo lo que llegaron a ofrecerle fue inducirle el coma y esperar a que le sobreviniera la muerte. Pero la solución no le gustó. El 19 de marzo fue hallada muerta en su domicilio, cercano a la localidad de Dijon. Horas después se supo que había fallecido por una ingesta masiva de medicamentos, un suicidio asistido o eutanasia activa del que aún se desconocen las circunstancias y, por tanto, el grado de implicación de sus allegados.

El caso de Clara Blanc tiene otros elementos a considerar. Ella no esconde estar relacionada con la asociación suiza Dignitas, que facilita el suicidio de algunas personas que se lo reclaman. “Pero los gastos se aproximan a los 6.000 euros y no los tengo”, se lamenta.

El mensaje de Blanc pone de nuevo contra las cuerdas al Gobierno francés, que acordó revisar su ley de la eutanasia en medio de la polémica generada por el caso Chantal. Y reaviva de nuevo el debate. Reacciones de comprensión y apoyo, pero también críticas. Otras personas enfermas o familiares afectados por ese síndrome de Ehlers-Danlos han manifestado su sorpresa ante la demanda de Blanc. “Las consecuencias de la enfermedad son cada vez mejor tratadas, los centros de reeducación ayudan mejor a los enfermos y los centros de dolor saben cómo disminuirlo”, aseguran.

El problema ético-filosófico que plantean esos enfermos a los médicos está mal resuelto por la legislación francesa, que admite la eutanasia pasiva -deja que la vida se apague por sí sola utilizando para aliviar los dolores, los productos que sean necesarios-, pero que equipara la llamada eutanasia activa a la “incitación al suicidio”, o “ayuda al suicidio”, dos delitos penados con cárcel.

El Pais

Marihuana con receta para vivir mejor

Sábado, marzo 29th, 2008

 

En España existen medio centenar de clubes de consumo controlado. Un ciclo normal de quimioterapia precisa cinco gramos (22,5 euros). Sativex, el fármaco con extracto de cannabis, se usa de forma restringida. Varios jueces han absuelto a quienes aliviaban el dolor con esta droga.

El uso médico se afianza, pero los enfermos tienen que recurrir a ‘camellos’ – Los críticos temen que esto aliente su consumo lúdico
JAVIER LAFUENTE 29/03/2008

El cannabis es la sustancia ilegal que más se consume en todo el mundo. Hay quien lo hace porque le ayuda a sobrellevar mejor una enfermedad. ¿Es esto argumento suficiente para afirmar que la marihuana es un fármaco más? ¿O hay que mantener sobre todo la prevención de que se trata de una droga ilegal y que, por tanto, su uso debe ser proscrito? En este caso, como ocurre en la actualidad, los enfermos no tienen más salida que recurrir al camello de turno.

Los dolores de Tatiana Enríquez, médica cubana de 39 años, eran insoportables. Su hematólogo le sugirió: “Fúmate un peta de maría”. Ella lo tomó a broma. Pero cuando, tras la segunda sesión de quimioterapia a la que se sometió vio que las náuseas no cesaban, el médico insistió. Durante las 10 sesiones restantes, Tatiana decidió consumir marihuana. “Era un momento de mi vida que había que pasar o moría, así que opté por sufrir lo menos posible”, cuenta ahora, cuatro años después, con el cáncer prácticamente superado.

Tatiana fue afortunada. El equipo médico que la trataba, en un hospital público de Madrid cuyo nombre prefiere obviar, le permitía fumar la marihuana en las instalaciones. “Si alguien te dice algo, que vengan a mí, que te he autorizado”, recuerda que le dijo.

El cannabis hay que analizarlo dentro del contexto sociológico en el que se mueve. Unos 162 millones de personas lo consumen en todo el mundo. Es la droga ilegal con más adeptos. Existe un núcleo de población, sobre todo gente joven, que no ve en el consumo de marihuana efectos perniciosos. Según la última Encuesta sobre Drogas y Alcohol del Ministerio de Sanidad, en España un 28,6% de la población ha consumido alguna vez cannabis, y un 8,7% lo hace todos los meses. En los últimos 10 años, además, se ha multiplicado por tres el número de personas que lo consumen a diario.

El Código Penal prohíbe la venta de cannabis, así como su posesión y consumo en lugares públicos. La venta de semillas está permitida desde hace años. La ley no distingue, sin embargo, entre uso terapéutico o lúdico. Aunque sí los tribunales. Dos precedentes fueron sonados: en 1999 un ciudadano austriaco con cáncer fue absuelto por un juzgado de lo penal de Barcelona del delito de tráfico de estupefacientes pese a su detención con dos kilos de hachís en el aeropuerto de Barcelona. El acusado argumentó que consumía la droga con fines terapéuticos.

Más recientemente, en 2006, un juez de Alicante absolvió a un psicoterapeuta que cultivó 258 plantas de marihuana, que pesaban 3,5 kilos, al considerar probado que el acusado “vio que le iban bien para las migrañas, por lo que hizo una investigación para estudiar las variedades”. Tampoco fue condenada la asociación de consumidores Pannagh, tres de cuyos miembros fueron detenidos en 2005 con 150 kilos brutos de marihuana. La Audiencia de Vizcaya entendió que la plantación cumplía con los requisitos para ser “uso compartido”.

Fuera de España, más de una decena de estados de EE UU han regulado el uso terapéutico de la marihuana. El último de ellos, California, aunque siempre se ha producido el mismo debate: si el consumo por enfermos no incitaba al resto.

El límite entre el uso lúdico y el medicinal es difuso. Joseba Pineda, profesor de Farmacología de la Universidad del País Vasco, opina: “Hay que desligar la utilización de la marihuana como fármaco de su uso recreativo; hay muchos enfermos que se podrían beneficiar de los principios de los cannabinoides si se separan ambos debates”.

Aunque hay constancia de que se empleaba para tratar el reúma y la gripe allá por el 2700 antes de Cristo, no es hasta el siglo XIX cuando el cannabis se convierte en uno de los preparados a los que la medicina recurre como anticonvulsivo, analgésico o antiemético. La aparición de fármacos sintéticos y la presión social y política por su carácter recreativo, consiguieron aislarlo desde principios del pasado siglo. Nada que no haya ocurrido antes. Cualquier sustancia que ahora es ilegal -heroína o éxtasis- se pensó en un primer momento como medicamento. El caso de los opiáceos, como la morfina, es el más parecido, según el profesor Pineda, a lo que está viviendo el mundo médico hoy día y asegura que, más tarde o más temprano, “todos, a distintas velocidades”, acabarán aceptando el uso medicinal de los cannabinoides.

Que algo se mueve en España ha quedado demostrado desde principios de este siglo. En 2001, la asociación catalana de ayuda a enfermas de cáncer de mama, Ágata, inició una campaña de sensibilización y presionó a las autoridades para que permitiesen el uso terapéutico del cannabis. Ese mismo año, el Parlamento catalán aprobó, de forma unánime, una resolución dirigida al Gobierno central en la que le instaba a “tomar las medidas administrativas necesarias para autorizar el uso medicinal del cannabis”. Cuatro años más tarde se iniciaron los primeros ensayos clínicos, coordinados por el Instituto Catalán de Farmacología.

Este plan piloto no ha sido un estudio de eficacia, sino de observación, enfocado a un grupo de 200 pacientes con esclerosis múltiple, delgadez producida por el VIH, o con náuseas y vómitos como consecuencia de la quimioterapia, entre otros síntomas. “Son personas que habían recurrido a casi todos los tratamientos posibles y ninguno de ellos había surgido efecto”, explica Marta Durán, jefe de Farmacología del hospital Vall d’Hebron, uno de los centros que participan en el proyecto.

A falta de las conclusiones, que se conocerán en breve, se sabe que el 65% de los enfermos reconoce haber experimentado algún beneficio, un 10% no ha sentido mejoría alguna, y un 25% tuvo que abandonar el tratamiento. “Se ha abierto la puerta a pacientes que no tenían esperanza”, explica Marta Durán, siempre cauta en su razonamiento: “Los resultados no son espectaculares, pero no hay duda de que pueden ayudar. Hay que ver el perfil, la dolencia, el tipo de paciente, pero si ayuda, vale la pena”.

En este plan piloto, el medicamento utilizado ha sido Sativex, el único extracto del cannabis que se comercializa como fármaco. Desarrollado por GW Pharmaceutical, se ha importado de Canadá, donde está aprobado para el alivio de dolor neuropático con esclerosis múltiple. En España sólo se puede recurrir a él si el paciente está incluido en un programa de medicación extranjera o de uso compasivo.

Sativex se utiliza con nebulizador y se aplica cuatro veces al día debajo de la lengua. Cada pulsación del nebulizador administra una dosis fija de 2,7 miligramos de tetrahidrocannabinol (THC) y 2,5 miligramos de cannabidiol (CBD), los principales cannabinoides exógenos activos.

Para los médicos, conocer la composición del medicamento de antemano es primordial, puesto que no supone lo mismo consumir la planta, que tiene tal variabilidad de proporciones que en muchos casos puede suponer un riesgo para el paciente.

Pocos dudan de que Sativex ha marcado un antes y un después, pero tanto médicos como asociaciones cannábicas reclaman que se siga ensayando con otro porcentaje de dosis más allá del 50% THC / 50% CBD.

Si los cannabinoides son buenos, hay que aprovecharlos. Ésa parece ser la máxima a partir de la cual quieren trabajar muchos médicos e investigadores. ¿Tienen la misma efectividad que un fármaco convencional? Rafael Borrás, vocal del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, es bastante claro al respecto: “Mejoran la sintomatología del paciente, pero no son una cura. Así que hay dos opciones: cerrar los ojos y argumentar que como es una sustancia ilegal no hay nada que hacer, o seguir trabajando para ayudar a algunos enfermos”.

Esta última premisa, y el conocimiento de que cada vez más gente consumía marihuana con fines medicinales, hizo que Borrás y sus colegas farmacéuticos elaborasen el Prospecto del Cannabis, un documento informativo que está en Internet.

Pero dentro del mundo de la medicina hay quien no acaba de creer en las evidencias. “En general, para cualquier tratamiento es mejor emplear sustancias que extractos; cualquier iniciativa tiene que estar dentro de un marco claro; lo que hagamos tiene que aportar algo”, argumenta Ramón Colomer, presidente de la Sociedad Española de Oncología. “No existe información científica suficiente; el uso terapéutico tiene más riesgos e incertidumbres que beneficios y certezas”, añade.

Mientras continúa la polémica, miles de enfermos -algunos médicos hablan de 50.000- siguen consumiéndolo para paliar sus dolores. Fabián Quintela, burgalés de 43 años, lleva cinco en una silla de ruedas, como consecuencia de la esclerosis múltiple que padece. Como a tantos otros, su médico le recetó un tratamiento a base de relajantes musculares. El único objetivo era bajar la intensidad de los dolores, pero lo único que consiguió es dejarle el estómago destrozado y abrirle los esfínteres. “Tenía que controlarme para no hacerme las necesidades encima”, comenta resignado. Un amigo le sugirió que probase con la marihuana. El problema de Fabián no fue tanto decidirse a consumir cannabis, sino cómo conseguirlo. La opción más sencilla fue preguntarle a su sobrino, de 19 años, que alguna vez le había confesado que fumaba porros. Al día siguiente tenía una bolsa llena de hojas verdes encima de su mesa. Poco tiempo después comenzó a plantar distintos tipos de marihuana para ver cuál era la más conveniente. Fabián está orgulloso de su decisión. “Ahora al menos puedo hacer una vida normal”, asegura.

Recurrir al mercado ilegal es la única solución que les queda a muchos enfermos, con los inconvenientes que ello conlleva: precio desmesurado, no saber realmente qué sustancia les están dando… En el caso de la esclerosis múltiple, el cannabis puede mejorar la espasticidad y aliviar el dolor, pero en el mercado ilegal, la sustancia que se encuentra tiene dosis muy bajas de CBD, el principio que actúa sobre la espasticidad muscular.

“Se produce, además, una situación absurda: a los que hay que proteger del acceso a la marihuana, que son los chavales, son los que más fácil lo tienen”, critica Martín Barriuso, presidente de la Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC). Barriuso es, además, uno de los responsables de Pannagh (cannabis en sánscrito), una asociación vasca de 230 miembros, de los cuales un 60%, casi todos mayores de 50 años, lo emplea para fines medicinales. En España hay unas tres docenas de asociaciones cannábicas, y una docena de clubes como Pannagh.

Todo enfermo que quiera asociarse debe presentar un certificado médico en el que se demuestre que padece una enfermedad que pueda estar sujeta a un tratamiento con cannabis. Además de una cuota de socio, cada uno paga la marihuana que consume -se cultivan hasta 12 tipos distintos-, siempre a precio de fábrica, es decir, mucho más barato que en el mercado ilegal. Por ejemplo, para un ciclo de quimioterapia normal, Barriuso calcula que son necesarios cinco gramos, lo que supondría unos 22,5 euros al enfermo.

Parece simple, pero no lo es.Los prejuicios siguen tan arraigados que hay quien considera que, tras el tratamiento, los enfermos pueden convertirse en adictos. Tatiana, la médica cubana, se ríe: “No podría ni soportar el olor. En su día lo relacioné con alivio, pero ahora lo asocio a uno de los peores momentos de mi vida”.

El Pais

Francia investiga quién ayudó a morir a Chantal Sébire

Viernes, marzo 28th, 2008

 

La mujer tomó un potente barbitúrico de uso veterinario

El fiscal de Dijon (Francia), Jean Pierre Alacchi, ha confirmado lo que todo el mundo sabía: Chantal Sébire no murió por causas naturales sino debido a la ingesta de barbitúricos. Esta profesora de 52 años, madre de tres hijos, víctima de un tumor que le deformó el rostro y le causaba graves dolores, falleció el pasado 19 de marzo en su casa de Plombières, cerca de Dijon. Había pedido sin éxito que le ayudaran a morir. Pero la legislación francesa -como la española- no admite la “ayuda o incitación al suicidio”. Así que ella misma buscó una salida para acabar con el sufrimiento. Ya ni veía ni olía. Tampoco conservaba ya el sentido del gusto.

En su momento, la decisión judicial de proceder a la autopsia, trámite legal obligatorio, indignó al abogado de la familia Sébire. “Habría que cerrar el caso de la señora Sébire para abrir el de la eutanasia y convertirlo en un debate que afecte a toda la nación”, sostiene Gilles Antonowicz. El abogado no quiere hablar de suicidio sino de “autoliberación” e insiste en el sufrimiento intolerable en medio del cual se veía obligada a malvivir la enferma.

Pero el fiscal de Dijon no está dispuesto a archivar todavía el caso. Primero debe aclararse cómo se procuró Chantal Sébire el pentobarbital. “No pierdo de vista la dimensión humana del caso, pero la justicia tiene que seguir su curso. No pretendo buscar un culpable a cualquier precio pero tenemos que saber, porque así lo exige la ley, qué pasó”.

El primer ministro francés François Fillon, en medio de la conmoción de la muerte de la profesora, pidió que se revise la ley de la eutanasia para dictaminar si hay que ampliar sus supuestos. Una encuesta reciente asegura que nueve de cada diez franceses son partidarios de la eutanasia activa.

OCTAVI MARTÍ - París – 28/03/2008

El Pais

El misterio rodea la muerte de la francesa que pidió la eutanasia

Viernes, marzo 21st, 2008

 

Chantal Sebire, el 26 de febrero pasado.

DIJON, Francia (AFP) — El misterio rodeaba este jueves las causas de la muerte de la francesa Chantal Sebire, enferma de un tumor incurable y a quien la justicia le había denegado recurrir a la eutanasia, un día después de ser hallada muerta en su domicilio, un hecho que reabrió en Francia el debate sobre el derecho a morir.

¿Un suicidio? Sebire, de 52 años, era “violentamente hostil”. ¿Eutanasia activa? Era lo que más deseaba esta ex profesora, pero el Tribunal de Gran Instancia de Dijon (este de Francia) le había negado el pasado lunes ese derecho, conforme a la legislación francesa en vigor.

La hipótesis de una muerte natural tampoco se descarta. Sebire sufría una rara enfermedad “potencialmente mortal”, un estesioneuroblastoma o neuroblastoma olfativo, que le había deformado cruelmente el rostro, recordó a AFP su médico, Emmanuel Debost.

Pero el fiscal de Dijon, Jean-Pierre Alacchi, afirmó este jueves que en “el estado actual de las investigaciones” es imposible sacar una conclusión definitiva.

“En estos momentos, no hay elementos suficientes” para determinar las causas de la muerte, declaró a AFP el fiscal.

“Me pregunto si se va a hacer o no una autopsia”, dijo Alacchi, que precisó que “la apariencia externa del cuerpo no presentaba ninguna particularidad”.

“Sería vergonzoso que hicieran una autopsia”, exclamó por su parte el abogado de Sebire, Gilles Antonowicz.

Otro elemento incierto es la presencia de miembros de la familia de Sebire -tenía tres hijos y un hermano- en el momento de su muerte, en su domicilio de Plombières-les-Dijon (este).

Sebire, que había pedido con insistencia en las últimas semanas “morir con dignidad” a través de la eutanasia activa, estaba “muy apoyada” por sus allegados, recordó el fiscal Alacchi.

Pero “no estamos todavía seguros de que su hija estuviera presente” cuando falleció, si bien fue ella quien “descubrió el cuerpo”, admitió.

Más allá de la conmoción que ha suscitado la mediatización desde finales de febrero de este doloroso caso, sus súplicas, su derrota ante la justicia y su súbita muerte han reabierto el debate entre partidarios y detractores de legalizar la eutanasia activa en Francia, siguiendo el ejemplo de países como Bélgica y Holanda.

Una ley de 2005 contempla en algunos casos el derecho a dejar morir, es decir la suspensión del tratamiento para enfermos sin ninguna esperanza, aunque se prohíbe terminantemente a los médicos que practiquen la eutanasia activa.

Esta legislación fue votada a raíz de otro caso de gran polémica, el de un tetrapléjico de 22 años, Vincent Humbert, que murió gracias a la intervención de su madre y su médico.

Poco antes de conocerse la muerte de Sebire, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien había escrito personalmente la enferma, recibió el miércoles a su médico Debost en el Elíseo.

El primer ministro, François Fillon, encargó por su parte al diputado Jean Leonnetti hacer una evaluación de la ley que él mismo redactó en 2005.

“Evidentemente, hay que tener en cuenta los casos más dolorosos como el de Chantal Sebire”, declaró el portavoz del Gobierno, Luc Chatel.

En Bélgica, el médico Pete Hoebeke, que había propuesto a la enferma aplicarle la eutanasia, se mostró “sorprendido de que un gran país laico como Francia no logre decidirse sobre lo que es también una terapia”, en declaraciones al diario francés Le Monde.

El escritor Hugo Claus, aspirante al Nobel, muere tras pedir la eutanasia

Jueves, marzo 20th, 2008

BRUSELAS (AFP) — Varias veces candidato al Premio Nobel, el gran escritor belga de lengua holandesa, Hugo Claus, falleció este miércoles a los 78 años tras haber pedido que se le practique la eutanasia, legal en Bélgica, ante el mal de Alzheimer que padecía.

“Claus sufría el mal de Alzheimer. Había determinado el momento de su muerte y había pedido la eutanasia”, explicó con claridad en un comunicado su editorial De Bezige Bij, indicando que el escritor falleció en el hospital Middelheim de Amberes (norte de Bélgica).

Pintor, autor de 25 libros de poesía, cuarenta obras de teatro y una treintena de novelas, Claus era un artista completo y perturbador, conocido por su inconformismo y su sentido de la desmesura y la provocación.

Su novela más famosa “La pena de los belgas” (1983) es una historia sin concesiones acerca del sombrío período colaboracionista de Flandes (norte de Bélgica), de donde era oriundo, un tema tabú.

En un país donde las disputas entre flamencos y belgas de lengua francesa son cada vez más grandes, Claus solía presentarse como un “flamingant (nacionalista flamenco) francófono”, toda una muestra de su sentido de la provocación.

En septiembre pasado, en medio de la grave crisis política en Bélgica por nuevas exigencias nacionalistas de su región, Claus había firmado con otras 400 personalidades una petición para oponerse al “discurso de separatismo que sobrevuela las negociaciones gubernamentales”.

Nacido en Brujas el 5 de abril de 1929, Claus fue criado en Courtrai, cerca de la frontera con Francia, en una pensión religiosa, donde rápidamente demostró su pasión por la literatura.

A los 19 años publicó su primer libro, “Registrar”, y dos años más tarde escribió su primera obra de teatro.

Su fama mundial comenzó a labrarse con la traducción en francés, inglés y japonés de su novela “De Metsiers” (1950) para no dejar de agrandarse con obras como “La caza de los patos” (1953), “Andrea o la novia de la mañana” (1956), “El hombre de las manos vacías” (1957) y “El pez espada” (1989), además de “La pena de los belgas”.

Hugo Claus también se impuso como pintor y participó en el lanzamiento y exposiciones del grupo de vanguardia expresionista “Cobra” (1949), conformado por artistas de Copenhague, Bruselas y Amsterdam.

Su muerte es “una gran pérdida para toda la sociedad”, dijo el miércoles el ministro flamenco de Cultura, Bert Anciaux, para quien Claus es “el mejor poeta de todos los tiempos”.

“Lo conocía lo suficiente para saber que quería partir de una forma orgullosa y digna”, agregó Anciaux, al confirmar el pedido de eutanasia del escritor ante la enfermedad degenerativa e incurable que sufría.

Bélgica es uno de los tres países de la Unión Euroepa (junto con Holanda y Luxemburgo) que ha legalizado la eutanasia.

Su ley contempla tanto la eutanasia en hospital como la “domiciliaria”, prácticas que sólo pueden tener lugar si el paciente padece “un sufrimiento físico o psíquico constante e insoportable” como consecuencia de una “afección accidental o patológica incurable” y “se encuentra en una situación médica sin salida”.

Para que el médico pueda practicar la eutanasia, el paciente (mayor de edad y consciente) debe haber hecho el pedido reiteradamente, además de cumplir con los requisitos mencionados anteriormente.

Por otra parte, todo individuo mayor de edad puede pedir que se le practique la eutanasia en caso de que un día caiga en una “situación de inconsciencia irreversible según el estado actual de la ciencia”, y encargar a “una persona de confianza” para que informe al médico llegado el caso.

Aparece muerta la mujer francesa que había solicitado la eutanasia

Jueves, marzo 20th, 2008

Según la Fiscalía, las causas del deceso son ‘desconocidas’ por el momento 

ELMUNDO.ES | AGENCIAS

MADRID | PARÍS.- Chantal Sébire, la mujer que hace unos días vio rechazada por la Justicia su petición de que se le aplicara la eutanasia, ha sido hallada muerta en su domicilio en las cercanías de Dijon, informó la cadena televisiva LCI. El Ministerio del Interior lo ha confirmado.

Chantal Sébire. (Foto: AFP)Chantal Sébire. (Foto: AFP)

Todavía se ignoran las causas de la muerte, según fuentes ministeriales.

Sébire, una maestra de 52 años y madre de tres hijos, había acudido ante la justicia ante los fuertes dolores que le provoca su enfermedad, un tumor nasal poco común que además le ha desfigurado el rostro.

Este lunes el tribunal seguía la petición de la Fiscalía, que había solicitado que no se admitiera la demanda de la enferma por considerar que no podía ser tenida en cuenta “en el estado actual de la ley”.

El fiscal de Dijon, Jean-Pierre Allachi, se personó en el domicilio de la difunta y a la salida dijo a la prensa que las causas del deceso “son desconocidas”.

La hora de la muerte se sitúa en torno a las 19,30 hora local (18.30 GMT), según el fiscal, quien apuntó que “vamos a tomar muestras y a hacer análisis y sabremos más este jueves”, y agregó que “no hay elementos patentes de signos de hemorragia“, un problema que Sébire padecía con frecuencia con motivo de su enfermedad.

Debate abierto

El caso de Chantal había reabierto en Francia el debate sobre la eutanasia e, incluso, ha motivado que este mismo miércoles el Gobierno haya encargado al diputado Jean Leonetti (ponente de la legislación de 2005 sobre el tema) un estudio sobre las eventuales lagunas de la legislación.

Ésta era la primera ocasión en la que la justicia francesa se enfrentaba a una demanda de este tipo desde la ley de 2005 sobre el derecho de los enfermos.

Esa legislación contemplaba, en ciertos casos, el derecho a “dejar morir”, dejando de administrar tratamiento, pero no permite a los médicos practicar la eutanasia activa.

De acuerdo con esa normativa, a la enferma se le había propuesto la posibilidad de un coma inducido que pudiera aplacar su dolor hasta el momento de la muerte natural.

Pero el deseo de Sébire era morir. Antes de conocer la sentencia del tribunal de Dijon, había declarado estar dispuesta a cumplir con su deseo de morir dignamente e incluso apuntó la posibilidad de desplazarse a Suiza, uno de los países europeos que autoriza la eutanasia activa junto con Holanda y Bélgica

Precisamente, el ministro de asuntos exteriores galo, Bernard Kouchner, se había pronunciado en la mañana del miércoles a favor de su deseo: “Yo tengo mucha admiración y amor por Chantal Sébire”, declaró, deseando que se hiciese “una excepción a la ley”, que le impedía acceder a la eutanasia. “Sería humano, necesario“. Sin embargo, la postura del gobierno francés ha sido opuesta. La ministra de Justicia, por el contrario, había señalado que “la medicina no está para administrar sustancias letales”, mientras la ministra de Sanidad Roselyne Bachelot señaló que “ni el mundo médico ni ños poderes públicos saben promover la eutanasia activa”.

El Mundo