Archive for the ‘Opinion/Entrevistas’ Category

Documentos TV – “La locura de las drogas”

Lunes, octubre 15th, 2012

Seis de cada diez drogodependientes padecen, además, un trastorno mentalSe trata de una enfermedad crónica conocida como patología dualSon pacientes ‘de puerta giratoria’, que entran y salen de hospitales y centrosDocumentos TV retrata su drámatica situación narrada en primera persona.

El consumo de drogas en las últimas décadas ha dejado tras de sí verdaderos estragos en materia de salud mental. A día de hoy, seis de cada diez drogodependientes atendidos en la red de toxicomanías españolas padecen además, un trastorno mental. Miles de personas en España sufren una enfermedad que los especialistas han dado en llamar patología dual. Y éste es sólo el lado visible del problema, porque la mayoría de los pacientes que la sufren no están diagnosticados.

 
La locura de las drogas ha entrado en tres centros donde se trata la patología dual, para mostrar la cara más oculta y dramática de estos enfermos. Hablan en primera persona de su lucha desesperada por no recaer, de su soledad, de sus intentos de suicidio, en definitiva de cómo entender lo que les pasa y ordenar sus vidas.
Son enfermos crónicos que entran y salen de los hospitales y de los centros de drogodependientes, sin encontrar muy bien su espacio; pacientes ‘de puerta giratoria’, tal y como los califican algunos especialistas. Al lado de ellos, los familiares que vivieron el infierno de las drogas, sacan fuerzas de flaqueza por ayudarles a superar las crisis psicóticas, que de ahora en adelante les acompañarán durante el resto de su vida.

ADOLESCENCIA Y CONSUMO DE DROGAS

En el documental los expertos muestran su preocupación por el descenso en la edad de inicio del consumo de sustancias tóxicas, que en España se establece en trece años. Las consecuencias que el cannabis, el alcohol y la cocaína traen consigo en plena adolescencia dañan el cerebro y el comportamiento humano, lo que derivará en un futuro no lejano en una enfermedad mental grave, como la esquizofrenia, un trastorno bipolar o una tendencia creciente al suicidio.

Los investigadores trabajan por encontrar fármacos que faciliten la vida a estos enfermos duales. Por el momento, sus experimentos evidencian que las drogas modifican los circuitos del cerebro y que cada individuo posee una capacidad de vulnerabilidad a estas sustancias, distinta y más frecuente de lo imaginable.

via sergio-bioticaypsiquiatra.blogspot.com

TRES DÍAS EN URGENCIAS: «Sientes que has perdido tu dignidad»

Domingo, junio 15th, 2008

Un periodista de La Voz permaneció tres días en la unidad de Observación del Juan Canalejo. En su relato se mezclan lo duro de su situación con la abnegación de sus trabajadores

Miguel Sande 13/6/2008 

Fue una experiencia dura, dura de verdad. Tres días con sus noches en Observación, en el área de Urgencias del Hospital Juan Canalejo -los pasados 28, 29 y 30 de mayo; esta última jornada coincidió con la inauguración de la nueva UPI (unidad de Preingresos)-. Tres días en el lado amargo de la vida: el del sufrimiento. Había, además, saturación; un trasiego incesante de accidentados y enfermos.

Primer día. Huele a enfermo nada más entrar. La sala de Observación, amplia, dividida en estancias abiertas con zonas para hombres y mujeres, está repleta; no hay camas. A los últimos nos acomodan en sillones numerados, me toca el 11. A mi lado, en el sillón número 10, está un joven inquieto; muy nervioso. Tiene los ojos como en sangre. Le repiten que se ponga la camisola de hospital pero pasa de las indicaciones, anda de aquí para allá; come y en un descuido se va; escapa con la manzana de postre en la mano.

Después de una larga espera de más de dos horas un médico joven y atento me lleva al final de la sala hasta una habitación cerrada con dos camas, una está libre; en la otra yace un cadáver. Lo asume con naturalidad. Optamos por otra habitación próxima para la exploración. De vuelta al sillón número 11, dos agentes de policía custodian a un enfermo con esposas. Los demás estamos sujetos cada cual a una bolsa de suero. En ese sillón echo desde el mediodía hasta las 2.30 de la madrugada. A esa hora se dispone de una camilla más al pie de cuatro camas. Lo agradezco. La necesidad obligaría de madrugada a empujar aún mi camilla contra la pared del fondo para hacer sitio a otra con un transeúnte polaco, atado, debido a su estado de ansiedad y excitación. La primera noche entre quejidos y algunos vómitos de enfermos parece no tener fin. Llueve contra la ventana ciega y no sé de dónde caen algunas gotas. Se repiten gritos de dolor toda la madrugada; alguien delira y llama una y otra vez por un tal Sergio; tenemos a Sergio, Sergio, Sergio, fijado en la frente. No se rinde. De madrugada sigue el transitar de camillas con enfermos; realmente, apenas se distinguen la mañana de la tarde y la noche; al final a uno lo vence el cansancio.

Segundo día. Me despiertan los vómitos de un anciano en la cama de al lado. Se quita la camisa del pijama y queda en pañales. Amanezco con un conejo lleno de orina sobre una repisa. Aquí uno se va orientando por los turnos del personal sanitario más que por el reloj. Esos turnos son los que marcan el ritmo y el tiempo. A mi alrededor cambiaron casi todos los enfermos, salvo el mendigo polaco que sigue atado a su camilla. Atravesar este espacio de urgencias para ir al lavabo es ir viendo una sucesión de penurias hasta casi la puerta misma del servicio.

Dignidad

Llega un momento en que dejas de ver, supongo que cuando uno está a punto de sentir que se pierde la dignidad. La dignidad se pierde, tienes al menos esa sensación, cuando dejas la ropa en la inseparable bolsa de plástico. Pero vas a luchar contra esa sensación hasta el último momento, aunque por sujetar en lo alto la bolsa de suero más de una vez los pijamas caigan hasta los pies.

El olor. Esa mezcla a orina y a sudores. A enfermedad. Difícil de olvidar. Las enfermeras son atentas; cercanas. Tienen mucha paciencia, cumple decirlo; deben tenerla. Me sorprende que en el mostrador situado en el centro de la sala el personal sanitario esté preparando una fiesta, por lo que pude oír, y organizando lo que tiene que aportar cada cual en pinchos con total naturalidad. Extraña que en ese ambiente a alguien le apetezca hablar de comida. Será la costumbre, imagino. Algo semejante nos ocurre a los periodistas con los sucesos. El cuerpo acaba por adaptarse y se sobrepone e incluso aquí se acaba sintiendo al final el hambre. Las visitas están restringidas. Aquí vale, sobre todo, la fortaleza de uno mismo. Por la tarde abandono la camilla en la que dejo incrustados parte de los huesos y paso a una cama. Es todo un avance. Al menos psicológico. En la cama de al lado, a mi derecha, está un joven con la cara ensangrentada, profundamente dormido; viene un par de veces el psiquiatra a intentar hablar con él. A la otra cama traen a un anciano en coma. Me impresiona su respiración ruidosa, de máquina, a veces lo convulsiona.

Naturalidad

El polaco atado a la camilla no cesa de gritar. A la última cama, en esta misma fila, llega un accidentado en un siniestro de tráfico. Se precisa ser fuerte. La vida también debe ser esto. Ayuda, fíjense, la naturalidad de las enfermeras ante este panorama. Primero sorprende, después ayuda.

Anochece por la ventana ciega cuando se une otra camilla con un joven negro, que intenta levantarse una y otra vez, y acaba golpeándose la cabeza contra la pared. Jamás creí que sería capaz de dormir en una situación así, pero al final te rindes ante el cansancio. Sucumbes.

Tercer día. Me despiertan las voces del personal sanitario junto al mostrador. Hay bullicio, un movimiento extraño; inquietud. Y ruido. Están llevándose los sillones numerados de la entrada; el sillón número 11 y diecinueve sillones más. Venía la conselleira a inaugurar la nueva UPI y donde estaban los sillones lo ocupan ahora las mesas auxiliares en las que comen los enfermos, debidamente encajadas unas en otras.

Había desplegadas cortinas en la zona habilitada para las mujeres enfermas ante la posibilidad de que la conselleira visitara esta sala de Observación. Y ambientador. No vino. O no la vi. Un joven, hijo del anciano en coma, lo llama inútilmente, pero aun así insiste. El hombre solo se convulsiona. Cuando el joven marcha, el hombre desnudo, que tiene las manos atadas para que no se arranque el pañal, casi se ahoga en su vómito. Su estado arranca un lamento incluso de una joven facultativa que lo atiende. Las auxiliares que lo cambian bromean con una compañera que llega de turno ante la situación que le espera. Aun así el anciano no pierde su dignidad. Mientras luche, aunque sea en pañales, a las puertas de la muerte.

Salir

Otro anciano, malhumorado y mal paciente, se empeña en vestirse y marchar; acaba agrediendo a una enfermera. La agarró por el cuello y vienen a reprenderle los guardias de seguridad. Un tercero invita a La Solana a la auxiliar que le está cambiando el pañal y la sábana. Noto que estoy al límite de mi capacidad; es el tercer día aquí y me parece estar preparado -erróneamente, claro- para ir a una contienda, pero no para seguir en esta sala. Comienza a faltarme la fuerza, sujeto a la bolsa de suero. Al fin escucho mi nombre. Voy a salir de esta sala.

Viene la fuerza; el ansia. Hasta la sonrisa. Miras al anciano en coma, ajeno, forzando el respirar de máquina, y aguantas. Aguantas hasta que al fin hay cama en planta. Sales y parece que te lleven al paraíso.

Allí, en la décima, anoto estas líneas. Es la crónica de una experiencia dura, acaso por primeriza; seguramente la situación haya cambiado ya con la nueva UPI. He de agradecer la atención sanitaria y médica.

PUBLICADO POR La Voz de Galicia

La arrogancia de la medicina preventiva por David L. Sackett

Viernes, mayo 9th, 2008

CMAJ 2002 ; 167 (4) August 20 : 363-364

La medicina preventiva presenta los tres elementos de la arrogancia. El primero es que es agresivamente asertiva, persiguiendo a las personas sin síntomas y diciéndoles lo que tienen que hacer para permanecer sanos. En ocasiones, y apoyándose en el valor de la ley  (vacunas, cinturones de seguridad), prohíbe y prescribe a los pacientes y al publico en general de cualquier edad y condición. 

Segundo, la medicina preventiva es presuntuosa, confiada en que las intervenciones que adoptara, en promedio, harán mas bien que daño a aquellos que aceptan seguirlas. Finamente, la medicina preventiva es soberbia, arremetiendo contra los que cuestionan el valor de sus recomendaciones.

Aunque se puede hacer estas mismas acusaciones en contra de la medicina “curativa”, la que se da a los pacientes con síntomas que buscan atención medica, las dos disciplinas son absoluta y fundamentalmente diferentes en sus obligaciones y en las promesas  implícitas que dan a los individuos cuyas vidas modifican. Cuando los pacientes me buscan para ayudarles con su enfermedad sintomática y establecida, yo solo les prometo hacer lo mejor y nunca les garantizo que mis intervenciones les harán sentirse mejor. Aunque muchas de mis intervenciones han sido validadas en ensayos clínicos aleatorizados1 , la necesidad de intervenir en enfermedades de desarrollo rápido o que hacen peligrar la vida me fuerzan a usar tratamientos solo justificados por la experiencia previa, el consejo de expertos, o en principios básicos de fisiología y farmacología.

Pero, con seguridad, la promesa fundamental que hacemos cuando solicitamos y exhortamos a los individuos a aceptar las intervenciones preventivas debe ser que, en promedio, ellos estarán mejor al adoptar estas medidas.2 .  Como consecuencia la presunción que justifica la agresiva asertividad con la cual vamos tras los sanos ingenuos, debe estar basada en el mayor nivel de evidencia, hay que estar seguros que nuestra maniobra preventiva, de hecho, hace mas bien que daño. Sin evidencia proveniente de ensayos clínicos aleatorizados positivos ( y mejor aun revisiones sistemáticas de ensayos clínicos aleatorizados) no esta justificado solicitar a los sanos que acepten ninguna intervención sanitaria . Hay demasiados ejemplos de la desastrosa inadecuación de evidencias débiles como base de intervenciones individuales entre los sanos: oxigeno suplementario para sanos prematuros (que causa fibroplasia retrolental),niños sanos durmiendo boca abajo (causa  muerte súbita), irradiación del timo en niños sanos, y la lista
continua.

A esta triste lista debemos añadir ahora los estrógenos más progesterona administradas a mujeres sanas bajo la presunción de que las protegerán de las enfermedades cardiovasculares. El ensayo clínico aleatorizado del Women’s Health Initiative, como se comunica en el número del 17 de julio de la revista JAMA,3 se detuvo cuando quedo claro que el riego de enfermedades cardiovasculares de las mujeres participantes aumento, en lugar de descender en el grupo de tratamiento activo. Este daño comenzó a desarrollarse tempranamente después de la aleatorización, y después de un seguimiento de 5,2 años de media el ensayo se detuvo por el daño que producía.

En términos humanos, las 8506 mujeres tratadas con estrógenos más progesterona tenían 40 eventos coronarios más, 40 ictus más, 80 episodios más de tromboembolismo venoso y 40 cáncer de mama invasivo más que las 8102 mujeres asignadas al placebo. Dada la frecuencia de prescripción de este tratamiento a las mujeres postmenopausicas en todo el mundo,  cientos de miles de mujeres sanas han sido perjudicadas.

Como en otros desastres hay héroes y villanos en esta historia. En primer lugar entre los héroes están de forma compartida cada una de las 16.608 mujeres que dieron su consentimiento para colaborar en el ensayo clínico de la Women’s Health, especialmente las que participaron en el grupo de estrógenos más progesterona.

Después los investigadores, colaboradores clínicos y los miembros del comité de seguridad y monitorización de este ensayo clínico, seguidos muy de cerca por los revisores y miembros del  US National Heart, Lung, and Blood Institute que se ocuparon de que un ensayo riguroso y financiado adecuadamente, fuera diseñado, ejecutado y detenido cuando la repuesta al estudio estuvo clara  (El Canadian Institutes of HealthResearch, puede tomar nota).

¿Y los villanos? ¿ Quien es el culpable de la generalizada aplicación de esta y otras dañinas intervenciones “preventivas” que causan incapacidad y muertes prematuras?  Sugiero que no gastemos el tiempo culpando a los fabricantes de medicamentos y artilugios “preventivos” , ellos persiguen el beneficio, no la salud, y cualquiera que busque en sus anuncios de televisión o de los periódicos, orientación sanitaria, casi indiscutiblemente merece cualquier daño que le suceda  (según el New York Times4 la compañía fabricante del producto ha enviado ya 500 000  cartas tipo “Dear Doctor” resaltando los beneficios sintomáticos de su combinación hormonal). No sugiero tampoco, que debamos culpar a los pacientes “demandantes” que insisten en recibir intervenciones preventivas falsas o de eficacia desconocida, ellos lo están haciendo sencillamente para mejorar sus vidas, aunque sea sin “evidencia”. 

Yo echo la culpa a los “expertos” médicos, a todos aquellos que, para sacar beneficios privados (por su afiliación a la industria ), para satisfacer una narcisista necesidad de reconocimiento publico o en un descaminado intento de hacer el bien, abogan  por maniobras “preventivas” que nunca han sido validadas en ensayos clínicos aleatorizados rigurosos. No solo abusan de su posición, apoyando sin pruebas, maniobras “preventivas”, también ahogan la disidencia.

Otros, deberían saber mejor que promocionar maniobras preventivas sin evidencia de ensayos clínicos, es estar simplemente en la dirección equivocada. Cuando en 1997  una revisión sistemática de 23 ensayos de terapia hormonal en postmenopausicas concluyo que este tratamiento aumentaba sustancialmente el riesgo de enfermedad cardiovascular5 la ofensiva contra sus resultados incluía el anuncio publico de un prominente editorialista que decía: “Para empezar, Yo continuare diciéndoles a mis pacientes que la terapia hormonal sustitutiva es probable que ayude a prevenir la enfermedad coronaria”. 6

Los Expertos rehuyen de aprender de la historia, a no ser que la hagan ellos mismos y el precio de su arrogancia es pagada por inocentes. La medicina preventiva es demasiado importante como para dejarla en sus manos.7

Bibliografía

Ellis J, Mulligan I, Rowe J, Sackett DL. Inpatient general medicine is evidence based. Lancet 1995;346:407-10.
Sackett DL, Holland WW. Controversy in the detection of disease. Lancet 1975;2:357-9.
Writing Group for the Women’s Health Initiative Investigators. Risks and benefits of estrogen plus progestin in healthy postmenopausal women. Principal results from the Women’s Health Initiative randomized controlled trial. JAMA 2002;288(3):321-33.

Petersen M. Company sends letter to retain hormone sales. New York Times 2002 Jul 11. Sect A:21.
Hemminki E, McPherson K. Impact of postmenopausal hormone therapy on cardiovascular events and cancer: pooled data from clinical trials. BMJ 1997; 315:149-53.
Naylor CD. Meta-analysis and the meta-epidemiology of clinical research. BMJ 1997;315:617-9.
McPherson K. For and against: public health does not need to be led by doctors. For. BMJ 2001;322:1593-4.

Reconocimientos: Agradecimiento a Iain Chalmers, Brian Haynes, Klim McPherson, Andrew Oxman y William Silverman por sus comentarios del borrador inicial de este articulo.
Conflicto de intereses: Ninguno declarado.
El Dr. Sackett pertenece al Trout Research & Education Centre at Irish Lake, Markdale, Ont.

Versión en castellano del original:
Sacket D. The arrogance of Preventive Medicine CMAJ, 2002; 167 (4) August 20 :363-364
en
http://www.cmaj.ca/cgi/content/full/167/4/363
http://www.infodoctor.org/rafabravo/Sacket363.html

Rafael Bravo Toledo
 
Publicado en:
http://www.infodoctor.org/rafabravo/Sacket363.html

“Un jefe incompetente es la principal causa de estrés”

Jueves, abril 24th, 2008

Iñaki Piñuel  Autor de ‘La dimisión interior’.

Iñaki Piñuel, experto en moobing, alerta sobre las consecuencias negativas de que una organización sea dirigida por un mal jefe. Consciente de que el management no es una habilidad innata, Piñuel defiende la formación en ella como medida para combatir los riesgos psicológicos en el trabajo.
 Raquel Goig / Madrid.
En su último libro, La dimisión interior, Iñaki Piñuel, psicólogo del trabajo y de la organización, y autor de varios libros sobre mobbing, traslada a la opinión pública que el problema de los trabajadores dimisionarios no tiene su origen en una mala actitud de éstos, sino en unas condiciones laborales tóxicas: “Aquellos que han dimitido interiormente no son culpables, sino víctimas de una organización que produce niveles graves de estrés y que termina quemando a sus empleados. Esta situación conduce a una persona a estar en el trabajo de cuerpo presente, pero mental y emocionalmente ausente”, explica Piñuel.

¿Qué conduce a la dimisión interior?

En su origen, los trabajadores dimisionarios se encuentran en entornos de trabajo con cargas irracionales; son empleados que sobreviven a varios procesos de reducción de plantillas y que acaban padeciendo un tipo de estrés que se vuelve crónico y lleva al burn out o síndrome del quemado.

¿Qué factores la provocan?

Por una parte, la pérdida del sentido de comunidad, que hace que las personas ya no se sientan integradas en su entorno laboral. Por otra, el carácter instrumental del trabajo, por el que éste se convierte exclusivamente en un medio para ganarse la vida, lo que lleva, tarde o temprano, a que las personas entren en una crisis existencial.

En medio de nuestra sociedad materialista, muy pocos se plantean que es posible trabajar en algo que no sólo les permita sobrevivir económicamente, sino que sea fuente de realización personal, cuando ésa es la única forma de no terminar quemado.

Asimismo, la dimisión interior se da en ambientes caóticos, donde el trabajador es sujeto pasivo de las luchas por el poder. Entonces, adopta una distancia un tanto cínica: realiza una huida hacia adentro, volviéndose escéptico y extraño para los demás; o hacia fuera, adoptando posiciones de workaholismo o dedicación laboral extraordinaria, que acaba dañando a la familia o a la pareja.

Advierte que muchas empresas echan en cara a sus trabajadores que se vayan a su hora, imputándoles espíritu de funcionario. ¿Por qué esa contradicción cuando la conciliación está en boca de todos?

Porque estamos frente a una realidad todavía utópica. Muchas de las grandes empresas presumen de tener planes de conciliación, pero cuando un trabajador se plantea beneficiarse de ellos, se enfrenta no sólo a numerosos obstáculos internos de tipo administrativo, sino que percibe cómo ése es el principio del fin de su carrera profesional.

Por otra parte, no trabajar más tiempo del que exige un contrato se percibe como una deslealtad hacia la empresa. A quien actúa de esa forma, se le dice despectivamente “que se le cae el lápiz a las seis”. Sin embargo, asumir jornadas interminables porque sí es característico de España. En otros países de Europa, trabajar más de la cuenta es percibido como algo negativo. Si un empleado se queda más allá de su jornada laboral de forma sistemática, es visto como un mal trabajador que no es capaz de cumplir sus objetivos dentro de su horario laboral.

Afirma que “el estrés es un síntoma de que las cosas no funcionan bien en la manera de organizar”. ¿Por qué se achaca, sin embargo, a un problema personal del trabajador que lo sufre?

No se puede imputar a los trabajadores ser responsables, y menos culpables, del estrés que sufren. Pero en España, existe una forma de entender el estrés como algo subjetivo y personal; como si uno tuviera que aclimatarse por sistema a todas las barbaridades que cualquier organización pueda diseñar en cuanto a trabajo irracional o a plazos imposibles de cumplir. Incluso, algunos directivos manejan la teoría tóxica de que cuanto más estresada está una persona, mejor es su rendimiento.

Usted asegura que a dirigir, también se aprende. ¿Cree que cuando un profesional asciende a jefe se muestra abierto a recibir esa formación?

Por desgracia, en nuestro país, los directivos tienen una idea del management como si se tratara de una habilidad innata. Pero a dirigir se aprende, así como a comunicar, a dar una orden y a resolver un conflicto. El nombramiento como jefe no capacita milagrosamente a una persona para dominar todas esas técnicas. Pero hay que tener en cuenta que lo que más estrés provoca a un trabajador es tener un jefe incompetente, bien porque hace dejación de sus funciones, o bien porque adopta formas autoritarias. Por eso, la formación en management es una de las formas más directas de luchar contra el estrés.

¿Hay muchos psicópatas organizacionales?

Se estima que uno de cada 20 directivos presenta lo que denominamos “personalidad psicopática”. Funcionan muy bien en las empresas, porque lo que se pide a un directivo es que alcance unos objetivos con unos determinados medios. Y eso es algo que hacen muy bien los psicópatas, ya que, por su carácter manipulador, son especialistas en lograr que la gente haga lo que ellos quieren.

http://www.expansionyempleo.com/

 

El cerebro está condicionado por defecto para demandar un trato justo. Esto depende de la parte emocional del mismo, que en este caso se impone a la parte racional.

 
El cerebro humano está configurado para percibir el sentido de la equidad. ¿Es la justicia un simple truco que adoptamos sólo cuando secretamente vemos ventajas en ella para nosotros?

Muchos psicólogos han abandonado recientemente la visión puramente utilitarista por ser demasiado simple. Ésta también ha sido la visión de los economistas que mantienen que los seres humanos tomamos siempre decisiones racionales, consciente e inconscientemente, que maximizan nuestros intereses económicos. Pero el juego del ultimátum ya reveló que esto no siempre es así.

Los recientes avances en ciencias cognitivas y neurociencias permiten ahora aproximarse a la cuestión de diferentes maneras, obteniéndose resultados intrigantes.

Golnaz Tabibnia y sus colaboradores de UCLA han usado el juego del ultimátum para explorar el sentido de la equidad o justicia y el interés propio en un laboratorio.

Desde estas páginas hemos tratado el fascinante test psicológico denominado “juego del ultimátum”. En el juego del ultimátum participan dos personas y se juega con dinero real. Al llamado proponente se le da una cierta cantidad de dinero que tiene que dividir en dos partes no necesariamente iguales y quedarse con la que se le antoje. El respondedor tiene entonces dos opciones: quedarse con la parte que ha dejado para él el proponente o decidir que los dos se quedan sin ninguna. Los dos conocen las reglas del juego previamente y el respondedor conoce el reparto realizado por el proponente. Además, el juego es a solamente una mano. Aunque se puede repetir, no será con los mismos jugadores.

Estos científicos exploraron una variante de este juego en la que la ganancia del respondedor era siempre de 5 dólares, pero en las que unas veces esa cantidad era una proporción baja del total y otra veces la mitad o casi de la suma inicial. Es decir, en el primer caso sería un reparto injusto y en el otro justo. La idea era asegurarse de que los sujetos respondían sólo a la idea de equidad y no al monto de las ganancias.

Se pidió además a los participantes que puntuaran en una escala el grado de felicidad o desprecio que sentían. Se encontraron con unos resultados interesantes: incluso cuando la ganancia era siempre la misma los sujetos estaban muy contentos cuando la oferta era justa y muy desilusionados cuando la oferta se alejaba del 50%.

Estos investigadores querían saber si había algo inherentemente gratificante en ser tratado con decencia. Así que vigilaron la actividad cerebral de los sujetos mientras participaban en el juego. Encontraron que cuando la oferta era miserable la ínsula anterior, que es la región asociada con las emociones negativas como pueda ser indignación moral, se activaba significativamente. Sin embargo, encontraron que el estriado ventral, región asociada a los mecanismos de recompensa, se activaba cuando los sujetos eran tratados equitativamente, aunque la ganancia en ambos casos era la misma.

Según informan en su artículo del número de abril de Psychological Science, el cerebro encuentra el comportamiento egoísta emocionalmente desagradable (obviamente el de los demás), y un grupo de neuronas diferente encuentra la equidad edificante. Es más, estas señales emocionales suceden en estructuras que son rápidas y automáticas, así que parece ser que el cerebro emocional deniega o desautoriza la actividad de la parte racional de la mente, que es más deliberativa. Enfrentándose a un conflicto la posición por defecto del cerebro es, por tanto, demandar un trato justo.

Además, cuando los científicos examinaron el cerebro de aquellos que se tragaban su orgullo por unos dólares, la actividad cerebral mostraba un patrón específico. Parecía ser que la parte inconsciente de la mente puede temporalmente apaciguar los ánimos de una respuesta de desprecio, permitiendo a la parte racional y utilitaria del cerebro mandar, al menos momentáneamente.
 Fuentes y referencias:
Nota de Association for Psychological Science en EurekaAlert.
Noticia en UCLA.
Sobre las bases fisiológicas de las normas sociales.
El sentido de la justicia viene en parte determinado genéticamente.
Confirman la región cerebral relacionada con el sentido de la justicia.

via Neofronteras.com

El 30% del envejecimiento patológico se puede evitar con medidas preventivas

Domingo, abril 20th, 2008

Oviedo acoge entre el 16 y el 18 de abril la Tercera Reunión Nacional de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica, que abordará las principales cuestiones que más afectan a los ancianos españoles
 

Madrid, 18 abril 2008 (mpg/AZprensa.com)

Aunque hoy por hoy no hay nada que frene el envejecimiento, sí es posible llegar a una edad avanzada en buenas condiciones físicas e intelectuales. Así lo asegura el doctor Jesús María López Arrieta, presidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), quien explica que unas medidas preventivas puede evitar hasta el 30 por ciento del envejecimiento patológico. Precisamente entre el 16 y el 18 de abril está se celebrando en Oviedo el III Congreso de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), en el que se están abordando las principales cuestiones que más afectan a nuestros ancianos.

Aunque de tanto repetirlo parezca un tópico, la realidad es que llevar durante la juventud una vida sana también tiene su reflejo en la vejez. “En el envejecimiento hay una parte genética, contra la que es más difícil luchar, y otra que depende del entorno”, explica el doctor López Arrieta. En ese sentido, el presidente de la SEMEG asegura que evitar hábitos tóxicos, realizar actividad física, seguir una dieta adecuada, tener unos hábitos estructurados en función del momento del día y prevenir los factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión y el colesterol, pueden evitar hasta un 30 por ciento del aspecto patológico del envejecimiento –las enfermedades-.

“Lo que no se puede evitar es que nos salgan arrugas, que disminuya la velocidad de la marcha, el cansarnos más ante el ejercicio o la disminución de la reserva funcional de los órganos. Todos ellos son aspectos que en cualquier caso son inherentes al paso del tiempo y que no tiene que verse como algo negativo”, sostiene. En opinión del doctor López Arrieta, “hay que mirar a la vejez como una etapa en la que uno puede relacionarse con sus familiares y amigos desde la perspectiva que da el tener mayor conocimiento, y además es un momento excelente para disfrutar de la vida desde un punto de vista más lúdico”.

Salud física y mental

Para tener una vejez saludable y plena, igual de importante como la salud física lo es la mental e intelectual. Sobre este particular, el presidente de la SEMEG asegura que aunque es cierto que a partir de los 35-40 años algunas funciones como la memoria van disminuyendo, esto no tiene por qué tener una repercusión en la vida diaria de los mayores. “Es cierto que ante un test de memoria se obtienen peores resultados cuanto mayor se es, pero esto no tiene por qué alterar ningún aspecto del día a día. Hay personas octogenarias o nonagenarias que no tienen ninguna dificultad para hablar de su vida, de sus intereses o de las cosas que pasan en la actualidad”, subraya.

“La pérdida de memoria es la consecuencia de la involución secundaria al envejecimiento de los tejidos neurológicos a nivel cerebral. A día de hoy no existe un tratamiento capaz de evitar esta pérdida. Sin embargo, las terapias que utilizamos en nuestro trabajo diario, tanto farmacológicas como no farmacológicas, han conseguido ralentizar ese deterioro”, explica el doctor José Miguel Arche, del Servicio de Geriatría del Hospital Monte Naranco de Oviedo.

Para preservar la función cognitiva e intelectual en buena forma, el doctor López Arrieta recomienda mantener una cierta actividad intelectual lo que implica leer, mantener una vida social activa, interactuar con la televisión, etc. Ante todo, recomienda hacer cosas que al anciano le gustan. “Aunque es cierto que por ejemplo los juegos de memoria que ahora están tan de moda tienen una utilidad, sólo son recomendables si a la persona le divierten. Son igualmente útiles los crucigramas, las sopas de letras o el salir a ver escaparates y luego intentar recordar qué cosas ha visto. El caso es tener la mente en movimiento”, sostiene. Sobre ese particular, el doctor Juan José Solano, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Monte Naranco de Oviedo, aclara que es importante haber sentado ya unos hábitos y haber creado unas redes sociales antes de llegar a esa etapa porque si no, en la vejez es mucho más difícil establecerlos.

Para reforzar las terapias dirigidas a preservar y fomentar la memoria, en muchos hospitales españoles ya se han puesto en marcha las denominadas unidades de memoria, cuyo funcionamiento y efectividad será uno de los temas que se aborden en el Congreso de la SEMEG. Además en el encuentro, que se desarrollará bajo el título ‘Envejecimiento: desde la biología a la calidad asistencial’ se tocarán otros temas que afectan muy directamente a la autonomía y la calidad de vida de los ancianos como las infecciones, la osteoporosis y el riesgo de fracturas, la enfermedad de Parkinson, o los trastornos del sueño.

Sol y dieta mediterránea

Los tres expertos de la SEMEG consideran que en líneas generales, los mayores españoles llevan una vida saludable. “Ahora mucho más que hace unos años aunque todavía quedan muchos hábitos por introducir”, asegura el doctor Solano. De hecho, España se encuentra entre los primeros países cuyos ciudadanos gozan de mejor salud en todos los grupos edad, y también en el de los mayores. El doctor López Arrieta atribuye este hecho fundamentalmente al clima, a la dieta mediterránea y al estilo de vida que existe en los pueblos, donde se concentra una buena parte de la población anciana.

A pesar de esta tendencia positiva, el doctor Arche recuerda que teniendo en cuenta la situación funcional de las personas como el parámetro objetivo que más se acerca a la definición de una buena calidad de vida, hay que tener en cuenta que, a día de hoy, todavía hay muchos ancianos dependientes

AZPrensa

¿Funciona la homeopatía?

Viernes, abril 11th, 2008

Publicado en “El Correo”, 5 de septiembre de 2005

Luis Alfonso Gámez

¿FUNCIONA LA HOMEOPATÍA?

Valentín Romero se encontró hace unos días en una finca sevillana con diez gatitos recién nacidos de los que cinco sufrían una conjuntivitis infecciosa. “Les preparé un baño con una dilución 30CH y, al cabo de una semana, todos estaban bien. Y un gato no puede sufrir el efecto placebo”, dice el presidente de la Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH). Está convencido de que fue la homeopatía lo que curó a los animales, aunque no puede asegurar que no se tratara de una remisión espontánea y admite que en el preparado no había ni una molécula de principio activo.

“Cuanto más se diluyen las pruebas en favor de la homeopatía, mayor parece ser su popularidad”, advertía el 27 de agosto en su editorial ‘The Lancet’. La prestigiosa revista médica publicaba un trabajo según el cual la efectividad de esta práctica se basa únicamente en el efecto placebo y sentenciaba que ha llegado el momento de dejar de perder tiempo y dinero en más estudios para validarla: “Ahora, los médicos tienen que ser valientes y honestos con sus pacientes acerca de la ausencia de beneficios de la homeopatía, y consigo mismos acerca de los fallos de la medicina moderna a la hora de cubrir la necesidad del pacientes de atención personalizada”.

Dos siglos estancada

La homeopatía nació hace casi dos siglos. Propugna que una sustancia que provoca los mismos síntomas que una enfermedad puede curarla; que, cuanto más pequeña es la dosis, mayores son sus efectos; y que cada paciente precisa de un tratamiento propio. En el último siglo, la medicina ha incorporado multitud de nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento; pero la homeopatía sigue como en el siglo XIX, sin recibir el visto bueno de la ciencia. El estudio publicado en ‘The Lancet’ constata, después de comparar 110 ensayos clínicos de preparados homeopáticos con otros 110 de medicamentos convencionales, que los primeros curan sólo por el efecto placebo, la fe del paciente en el producto y en quien se lo ha prescrito.

El efecto placebo es una variable con la que se cuenta antes de sacar al mercado cualquier fármaco. En los ensayos clínicos, se administra a una parte de los sujetos el nuevo medicamento y a otra, una sustancia inocua con la misma presentación. Ni el experimentador que la da ni el individuo que la recibe saben si lo que tienen entre manos es el fármaco o el placebo; es lo que se conoce como doble ciego y persigue que las expectativas de los participantes no contaminen los resultados. Por norma, un medicamento tiene que ser más efectivo que un placebo, algo que el equipo de Matthias Egger, de la Universidad de Berna, afirma en ‘The Lancet’ que no sucede con los productos homeopáticos.

“Hay mucho que decir”, apunta Juan Martín-Ballestero. El secretario de la FEMH, que agrupa a más de doscientos médicos que practican esta disciplina, sostiene que el error es de partida. “La homeopatía no tiene nada que ver con la medicina convencional y por eso los estudios clínicos son un fracaso”. Este médico saca a relucir el viejo dicho de que no hay enfermedades, sino enfermos, y justifica la aparecente contradicción de que se elaboren preparados en serie para una supuesta terapia individualizada. “No es que cada persona tenga un medicamento. Se trata de buscar el más próximo en su similitud. En el caso de cien pacientes con dolores de cabeza, puede haber quince tipos de medicamentos que cubran al 80%”.

Martín-Ballestero admite que resulta difícil de creer que una sustancia sea “energéticamente más potente” cuanto más diluida esté en agua, alcohol o lactosa, y que los fundamentos químicos de la homeopatía contradicen lo que él y sus compañeros estudiaron en la Universidad, ya que emplean disoluciones en las que no queda nada de sustancia curativa. “A partir de 12CH, no hay más que una energía difícil de comprobar”, coincide Romero. “No queda nada; pero es que el agua tiene memoria. Las moléculas desaparecen, pero el medicamento funciona”, mantiene el secretario de la FEMH.

“No puede haber ningún efecto farmacológico”, afirma Juan Carlos López Corbalán, médico y doctor en Farmacia para quien en esta práctica “sólo hay placebo. La forma más fácil de demostrar su inutilidad es el suicidio homeopático”. El año pasado, una veintena de científicos belgas lo promovió como protesta por que las aseguradoras del país incluyeran la homeopatía entre sus servicios médicos. Ingirieron en grupo una dosis infinitesimal -y, por tanto, muy potente, según los principios homeopáticos- de un cóctel de venenos: belladona, arsénico, veneno de serpiente… No les pasó nada.

Un agua muy humana

El biólogo marino Vicente Prieto cree que, “con la homeopatía, estamos hablando más de magia que de ciencia”. Este científico recuerda que el agua no surge de la nada, sino que tiene un ciclo en el que pasa por la atmósfera, se filtra por las rocas, entra en contacto con miles de sustancias… Los homeópatas sostienen que la memoria del agua se activa cuando la agitan después de cada una de las sucesivas diluciones, y él se pregunta: “¿Es que sólo recuerda los buenos elementos que hemos echado en ella en un momento determinado?”.

“Pensar que el agua tiene memoria y que, además, puede seleccionar aquello que más le conviene al enfermo resulta alucinante. Es concederle al agua memoria, bondad, conocimientos médicos e inteligencia. Si al agitar un vaso se activasen los compuestos con los que ese agua ha tenido contacto -incluidos venenos y productos radiactivos-, caeríamos fulminados tras beberlo”, sentencia Prieto. “Los homeópatas sólo venden agua”, dice el abogado Fernando L. Frías, presidente del Círculo Escéptico, asociación dedicada al análisis de las pseudociencias de la que Prieto también es miembro.

De ser real la memoria del agua, todos los controles de calidad carecerían de sentido, tanto en lo que se refiere a la potable como al agua de mar en la que se crían moluscos y peces. El líquido conservaría el recuerdo de las sustancias tóxicas empleadas en su potabilización y de todo tipo de microorganismos y metales pesados: “No importaría que en el momento del análisis no sobrepasara el límite de bacterias fecales; bastaría con que lo hubiera rebasado una vez en su historia”, alerta Prieto.

El físico Carlos Tellería ya llegó a las mismas conclusiones que ‘The Lancet’ en un informe sobre la homeopatía que preparó, junto a un colega y un médico, para la Generalitat catalana en 1996. Por eso no le ha sorprendido el duro editorial de la prestigiosa revista. “Por mucho que los resultados sean inmejorables, la tendencia a la hipertecnificación de la medicina no acaba de cubrir todas las necesidades del paciente. Cuando va al médico, la gente quiere que la curen, pero también que la escuchen, que atiendan sus necesidades emocionales. El homeópata puede dedicar una hora o más a cada paciente; eso no puede hacerse en la Seguridad Social. Si la homeopatía se integrara en la Sanidad pública, perdería su efectividad, ya que con consultas de minutos perdería el efecto placebo”.

López Corbalán coincide en que gran parte del éxito de la homeopatía radica en que sus practicantes “dedican mucho tiempo y mucho interés a cada enfermo. Hay un amplio grupo de personas que necesita información y mucho mimo, más que un producto complejo. Es lo que hacen los homeópatas”. Este médico llama la atención sobre el hecho de que la homeopatía suela centrarse en enfermedades “que no son graves, pero sí muy molestas. Yo les reto a que traten paradas cardiorrespiratorias, arritmias y procesos infecciosos”. No da mayor importancia al hecho de que los despachos de farmacia vendan productos cuya efectividad no está probada: “Las farmacias son establecimientos sanitarios y comerciales. Hay algunas que venden agua magnetizada, gemas, pulseras magnéticas…”.

“Un gran problema”

Valentín Romero calcula que “en España puede haber unos 1.500 licenciados en Medicina que practican la homeopatía; pero hay otras 10.000 ó 12.000 personas que no son médicos”. Son estimaciones, porque no hay ningún censo. La Organización Médica Colegial (OMC) quiere poner orden en las llamadas medicinas alternativas y, con ese objetivo, ha creado un comité que dirige Cosme Naveda, presidente del Colegio de Médicos de Vizcaya. “Vamos a intentar regular el sector. Partimos de la premisa de que, para hacer un diagnóstico y prescribir un tratamiento, hay que ser licenciado en Medicina”. El grupo de trabajo establecerá los mínimos de formación para ser considerado un experto en la terapia correspondiente y se enfrentará por último a lo que Naveda reconoce que será “un gran problema”.

“A pesar de la realidad social, de la popularidad de este tipo de prácticas, ¿qué pasa si no hay pruebas científicas de su efectividad? ¿Las proscribimos? Si no funcionan, no podremos defenderlas. De hecho, no están incluidas en la medicina pública porque no han demostrado ser efectivas”, admite el responsable del Área de Relaciones con las Terapias Médicas No Convencionales de la OMC, para quien el estudio ‘The Lancet’ ha sido “un bombazo, pero es bueno porque va a abrir una línea de trabajo dentro de la comisión”.

SIMILITUD, INFINITESIMAL Y PERSONALIZADA

El médico alemán Samuel Christian Friedrich Hahnemann (1755-1843) formuló los principios básicos de la homeopatía -de las palabras griegas ‘homós’ (igual) y ‘páthos’ (sufrimiento)- en 1810 en su tratado ‘Organnon der rationellen heilkunde’ (el arte de la medicina racional). La homeopatía se basa en la Ley de la Similitud -una sustancia sirve para curar una enfermedad si causa los mismos síntomas que la enfermedad- y la Ley de los Infinitesimales, según la cual, cuanto más pequeña es la dosis de la sustancia administrada, mayores son los efectos en el paciente. La tercera máxima homeopática es que no hay enfermedades, sino enfermos, por lo que todo tratamiento debe ser personal e intransferible, lo que no casa con la producción en serie de preparados y su venta en masa en farmacias.

La preparación de un producto homeopático empieza con 1 gota de principio activo que se disuelve en 99 gotas de agua, alcohol o lactosa (1CH). Luego, se toma 1 gota de esa primera dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente elegido (2CH); seguidamente, se toma 1 gota de esa segunda dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente (3CH); y así, sucesivamente. Cada vez que se hace una dilución, se tiene que sacudir vigorosamente el preparado para hacerlo activo; es lo que se conoce como ‘dinamización’. Los homeópatas prescriben medicamentos de hasta 5.000CH, muy por encima de los 12CH en los que, según las leyes de la química, ya no hay ni una molécula de la sustancia original en el preparado. Entonces, ¿en que basarían su presunta efectividad los medicamentos homeopáticos? Según sus practicantes, en la memoria del agua, un misterioso fenómeno que confiere al líquido propiedades cuasimágicas.

LA MALA MEMORIA DEL AGUA

Sólo una persona ha ganado en el mundo dos premios Ig Nobel, galardones con los que se distinguen anualmente las investigaciones más insólitas y ridículas. En la segunda categoría, fue reconocido doblemente, en 1991 y 1998, el biólogo francés Jacques Benveniste, que murió el año pasado sin ver admitidos por la ciencia sus dos grandes hallazgos: que el agua tiene memoria y que esos recuerdos pueden transmitirse por la línea telefónica e Internet.

Benveniste anunció en ‘Nature’ en junio de 1988 que el agua es capaz de recordar la presencia de una sustancia disuelta en ella después de que no exista ni una molécula de esa sustancia. El biólogo aseguraba que su descubrimiento explicaba el funcionamiento de los preparados homeopáticos, en muchos de los cuales no hay ni rastro de principio activo. La dirección de la revista publicó el artículo sumida en la incredulidad. Después, un equipo de expertos -encabezado por John Maddox, el director de ‘Nature’- viajó hasta el laboratorio del científico, en el Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica (Inserm) francés, y detectó graves fallos metodológicos en las pruebas, que invalidaban los resultados y los hacían irrepetibles. Además, descubrieron que varios miembros del equipo estaban pagados por los Laboratorios Boiron, la multinacional francesa de la farmacopea homeopática. Desde 1988, muchos científicos han intentado replicar los experimentos de Benveniste sin éxito.

Fuera del Inserm, el biólogo continuó con sus investigaciones, cuyos resultados publicaba cada vez en revistas menos importantes, y creó la empresa Digital Biology Laboratory. La firma estaba llamada a liderar la nueva industria farmacéutica, basada en un principio complementario del de la memoria del agua y también descubierto por Benveniste: que los recuerdos del líquido puede transmitirse por teléfono. Ya las farmacias no tendrían que almacenar los medicamentos homeopáticos; bastaría con que agua con memoria de la sustancia deseada transmitiera por teléfono su información desde el laboratorio indicado. El artículo en el que explicaba al mundo tan impresionante hallazgo, publicado en el ‘Journal of Allergy and Clinical Immunology’ en 1997, le valió a Benveniste su segundo Ig Nobel.

Publicado originalmente en el diario ‘El Correo’.

Publicado además en:
‘La voz de Cádiz’
‘El Norte de Castilla’

Millones de personas están muriendo de hambre en el mundo

Viernes, abril 11th, 2008

POBREZA
El Banco Mundial alarma sobre la insostenible situación que sufren África, Centroamérica y el Caribe

El presidente del Banco Mundial ha alertado a todos: «o se actúa de inmediato o millones de personas morirán de hambre en breve». Robert Zoellick ha denunciado que mientras todos nos preocupamos por llenar los depósitos de gasolina, millones de personas se preocupan sólo por llenar su estómago. Zoellick ha clamado ante la prensa por el precio del arroz y del trigo, que se lleva todos los ingresos de las familias pobres. Y es que los precios de los cereales se han inflado porque los cultivos se dedican ahora a cereales para biocombustibles que dan más beneficios.

Según el presidente del Banco Mundial, la situación es crítica en Centroamérica y el Caribe. En Haití llevan una semana de protestas porque no tienen qué comer, y en Perú, el precio del trigo está obligando hacer pan con masa de patata.

Para qué hablar de África, donde la dramática situación no cambia. Las sequías de los últimos años han asfixiado las tierras fértiles y en Egipto, las protestas se suceden por el racionamiento de la comida.
En el sur de Asia y el Pacífico, la demanda cada vez mayor de países emergentes, como La India o China han disparado los precios.

El problema es que no se produce suficiente comida, sobre todo porque los campos ahora se destinan a los biocombustibles. Y la comida que hay es muy cara, porque el petróleo no deja de superar máximos.
¿Y qué se está haciendo?

Pues hasta ahora bien poco, porque en los países ricos seguimos muy preocupados por la gasolina.

La Voz de Galicia

World Bank chief: Ethanol cars run on human misery

The head of the World Bank has said that soaring food prices are causing hardship and starvation for poor people worldwide, and implied that at least some of the blame lay with Western governments’ efforts to encourage biofuel use.

“While many worry about filling their gas tanks, many others around the world are struggling to fill their stomachs,” said Bank supremo Robert Zoellick, quoted in today’s Guardian.

“This is not just about meals forgone today, or about increasing social unrest, it is about lost learning potential for children and adults in the future, stunted intellectual and physical growth,” he added.

“We estimate that the effect of this food crisis on poverty reduction worldwide is in the order of seven lost years.”

Zoellick appeared primarily to be calling for greater agricultural and food aid from the rich nations to the developing world. However, he made it clear that he considered the push toward biofuels part of the problem, saying that this tended to push up food prices.

A majority of transport biofuel schemes involve the use of varying proportions of ethyl alcohol – ethanol – in adapted internal-combustion petrol engines. Ethanol must be made from food crops at present, though its advocates hope to see it produced from non-food biomass or other sources in future. Zoellick would have been referring to ethanol biofuels.

Less mainstream types of biofuel include methanol – wood alcohol – which can be made from inedible plant matter, and biodiesel. These technologies are less controversial than food ethanol, but are usually seen as being harder to implement and have gained comparatively little traction.

Government measures thus far have tended to focus on ethanol techniques, in large part due to pressure from Western farmers seeking lucrative markets for their crops. The UK, for instance, intends to require first 5 and then 10 per cent ethanol content in motor fuel in coming years – a plan which has already drawn widespread criticism.

The Guardian also quoted Oxfam’s Liz Stuart, who said:

“Europe and the US must stop adding fuel to fire by increasing crop production for biofuels. These have dubious environment benefits, and by driving up prices, are crippling the lives of the poor.” ®

http://www.theregister.co.uk/

NATURE, ‘la chica más guapa del baile’

Jueves, abril 10th, 2008

nature_portada.jpgParece difícil, pero la receta para publicar en una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo es simple: ‘hacer bien las cosas y hacerlas diferentes’. Estas son las claves de Juan Carlos López, editor jefe de Nature Medicine: ‘lo de ser famoso, tener amigos, dominar el inglés de la Reina de Inglaterra y conservar un apellido de prestigio no es garantía de publicar en Nature’. Las claves en prsalud.

El pasado 3 de abril el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) reunió a científicos de renombre y prensa especializada en una jornada sobre la publicación biomédica. Con el patrocinio de Merck Sharp & Dohme (MSD), el CSIC (Ministerio de Educación y Ciencia), el Instituto de Salud Carlos III (Ministerio de Sanidad y Consumo) y nature publishing group (npg), se habló de la responsabilidad de los científicos ante los nuevos paradigmas de la ciencia del siglo XXI, el análisis bibliométrico del impacto de la producción científica, los retos de publicar ciencia biomédica hoy y, lo que más interés despertó entre los asistente, MITOS Y REALIDADES SOBRE CÓMO PUBLICAR EN NATURE.

Para esta aventura periodística Lucía Ferreirós, directora General de nature publishing group iberoamérica y directora de Desarrollo Europa Macmillan Medical, presentó la Guía ‘Cómo publicar en nature y en las revistas de nature publishing group’ y el mismísimo doctor Juan Carlos López, editor jefe de Nature Medicine, ofreció en una ponencia divertida y amena las mismas pautas en clave práctica. prsalud lo entrevistó a la salida pero antes no dejéis de leer los 4 Mandamientos y el desengranaje del dicho aquel que dice ‘querer es poder’. Además presentó la portada de la revista para el próximo 24 de mayo… (no os la perdáis en el vídeo que adjuntamos…)

PRIMER MANDAMIENTO: ‘no es necesario ser famoso para publicar en nature’

‘Desde enero hasta abril de este año, tres cuartas partes de las firmas que llevaban las revistas de grupo eran de científicos no conocidos’. Incluso ‘hemos rechazado artículos de premios Nóbel’. ‘Si el artículo no es bueno y no cumple con las expectativas esperadas, no lo publicamos’. AMÉN.

SEGUNDO MANDAMIENTO: ‘ser amigo del editor no es garantía de éxito’

Ni ser amigo del editor ni de los revisores garantiza que el artículo se publique en alguna de las revistas. ‘Nunca hemos tenido un caso de aceptar un artículo por afinidad personal y nunca los revisores han tenido prejucios a la hora de desechar o aprobar un paper’. AMÉN.

Lo que sí es necesario, dice el Editor Jefe, es tener a la ‘ciencia como vecindario’. Esto no es otra cosa que ‘ir a Congresos, presentar datos y dejar que los demás critiquen nuestro trabajo’. Los científicos ‘tienen que formar parte de la comunidad en la que trabajan’. AMÉN.

TERCER MANDAMIENTO: ‘no es necesario hablar y escribir el inglés de la Reina de Inglaterra’

‘Un artículo mal escrito no está necesariamente condenado a fracasar si lo que éste aporta es interesante’. Dicho lo cuál… ‘un artículo muy bien escrito no está necesariamente condenado a ser publicado si lo que aporta no es interesante’. AMÉN.

CUARTO MANDAMIENTO: ‘el mito del apellido es sólo eso, un mito’

‘No se discriminan artículos de ningún país y los revisores no tienen prejuicios geográficos o raciales a la hora de elegir’. Hasta tres expertos revisan los escritos y normalmente todos están de acuerdo. Si siempre uno discrepara ‘se vería a la larga’. AMÉN.

Recibir un rechazo de la revista no es el fin. Son muchas las exigencias y grandes artículos los que se han quedado en el tintero. La pregunta del millón es ¿CÓMO RECIBIR MENOS RECHAZOS? Juan Carlos López recomienda hacerse dos preguntas: ‘no hay que preguntarse qué ha hecho uno para ser rechazado sino ¿qué hacen los que publican en Nature?’ y ‘no hay que pensar ¿qué pregunta PUEDO responder con mis conocimiento? sino ¿qué pregunta QUIERO responder? y llegar al experimento difícil, adquiriendo los conocimientos necesarios para ello’.

Muchas veces responder a esta pregunta puede costar años. Años de nuevas investigaciones y años de estudios, incluso cursos de experto o especializaciones y doctorados, pero es el precio que hay que pagar para que tu firma quede grabada en un ejemplar de NATURE. Para publicar ‘hay que intentarlo, y no desanimarse si no se consigue’. Tal y como explicó el doctor López al final de su intervención: ‘intentar publicar en Nature es como ir a las fiestas del pueblo e intentar sacar a bailar a la chica más guapa. Si te dice que no, mala suerte, pero, al menos, lo has intentado’. Al final de la noche, sólo uno lo habrá conseguido.

 http://www.prnoticias.es/

Digg, Wikipedia y el mito de la democracia en la web2.0

Jueves, marzo 20th, 2008

Este post surge de una nota leida en Slate, titulada “The Wisdom of the Chaperones“, que me llamo la atención. Los lectores que prefiera leer la fuente original en inglés pueden seguir este link.

Para los fieles que se quedaron leyendome, les cuento que la nota no es un ataque a Wikipedia ni a las plataformas colaborativas. Es difícil ponerse en contra de un modelo abierto y libre que brinda y (genera) conocimiento en el marco del tercer sector. (Wikipedia es una .org). Lo que se plantea en este artículo son las limitaciones de unas herramientas que no son la panacea de la democracia online.

Los sitios de Social Networking como Wikipedia, Digg, Menéame, o Taringa son espacios virtuales construidos por millones de usuarios de la web que actúan como escritores, editores, y votantes de los rankings de las noticias. Sin embargo, la realidad muestra que solo un pequeño número de personas son las que deciden la mayor parte de lo que pasa en esos espacios.

Según los investigadores de Palo Alto, el 1 por ciento de los usuarios de la Wikipedia son responsables de aproximadamente la mitad de las ediciones del sitio. El sitio también despliega bots que supervisan el contenido y ayudan a estandarizar el formato, prevenir el vandalismo, y erradicar a la gente que las inundaciones sitio con obscenidades. Esta no es la sabiduría de la multitud. Esta es la sabiduría de los acompañantes.


El mismo sistema que Slate califica como “antidemocrático” en que se basa la web2.0 se expone en Digg.com.

Digg es un sitio de social-bookmarking donde los usuarios envían historias, que los usuarios votan y las más votadas son publicadas en la página principal del sitio. Los fundadores del sitio nunca han escondido que se utiliza un algoritmo secreto que es confidencialmente ajustado periódicamente para determinar cuales noticias irán a la página principal.

Históricamente, este algoritmo parece haber favorecido a los participantes más activos. El año pasado, los top 100 Diggers enviaron el 44 por ciento de las principales noticias del sitio. En 2006, fueron responsables de 56 por ciento.

Para cambiar esta tendencia, Digg cambió recientemente su algoritmo y los usuarios VIP comenzaron a notar su perdida de influencia. Por eso publicaron una carta abierta contra el sitio amenazando con boicotearlo en caso que no retornara a la tradicional forma de calcular el ranking de noticias. Los ejecutivos de Digg explicaron que pretendían lograr una mayor diversidad conjunto de historias en el sitio, y les suplicó paciencia a estos usuarios. Por ahora hay una débil tregua entre estos usuarios calificados y la empresa.

Tanto en Digg como en Wikipedia (Y también en Taringa y Menéame más usuados por el público en español), pequeños grupos de usuarios han generado una toma de autoridad diferente. En el caso de Wikipedia, esta autoridad es a la vez orgánica e institucionalizada.
Un pequeño segmento de usuarios muy activa a la mayoría de autores de contenido del sitio, también hay administradores del sitio elegidos que tienen el poder para proteger las páginas, el bloque de direcciones IP de los usuarios problematicos, y regular las operaciones de Wikipedia.

En Digg, existen rumores persistentes de que el sitio tiene “moderadores secretos” que borran contenido, pero, oficialmente hablando, ningún individuo tiene el poder de suprimir unilateralmente una entrada.


Si bien ambos sitios efectivamente funcionan como oligarquías, todavía son democráticas en un sentido importante. En Digg y Wikipedia la élite de los usuarios no son elegidos por un consejo de administración de las empresas o por derecho divino. Son las personas más activas de la comunidad.

Según Slate, “a pesar de los cuentos de hadas acerca de la cultura de la participación de la Web 2,0, la democracia directa no es posible en la escala en que operan estos sitios. Aún así, es curioso observar que estos sitios parecen tener la estructura jerárquica de la vieja guardia de las instituciones que han tratado de suplantar.”

Esta estructura de los medios de comunicación social networking no es algo nuevo para los investigadores.
Jimmy Wales, Co-fundador de la Wikipedia ha reconocido que lo que él esperaba que el 20 por ciento de las personas las que controlaran el 80 por ciento de los recursos.

Desde Palo Alto Research Center, tenemos la palabra de Ed Chi, el científico que determinó que el 1 por ciento de Wikipedians autor mitad de los contenidos, empezó tu trabajo con la hipótesis de que el sitio tenía editores muy activos que actuaban como “custodios”.

Lo que encontró fue que las personas que habían editado más de 10.000 vece habían añadido casi el doble de las palabras que habían borrado. Por el contrario, los que se habían realizado menos de 100 ediciones son el único grupo que suprimió más palabras que añadieron. Un pequeño número de personas que están escribiendo los artículos, al parecer, mientras que los usuarios menos frecuentes se dan las tareas de corrección de errores y el error en el texto de fijación.


Esta no es la clase de trabajo colaborativo que Digg y Wikipedia quisieran promoveer como imagen. Por supuesto, la Wikipedia requiere cierto nivel de la administración-de otro modo, el sitio se desplomaría bajo el peso de las adiciones y supresiones en distintas páginas (Por ejemplo la de George W. Bush). Pero eso no explica el territorialismo que domina el sitio (el 1 por ciento de los contribuyentes más activos). ¿Se trata de algo inevitable en un sitio de acceso abierto? ¿O es posible la construcción de un centro de alta calidad, con ontenido generado por el usuario, sin dar demasiado poder a los usuarios de élite y sin algoritmos secretos?


El sistema de moderación en el blog de tecnología Slashdot es quizá el mejor ejemplo en la Web de una alternativa intermedia. Slashdot, que se basa en los vínculos presentados por los lectores, ordena contribuyentes activos con limitado poder para regular los comentarios y las contribuciones de otros usuarios.
Comparado con Wikipedia, que exige devoción suprema de su pequeño núcleo de administradores, en Slashdot es mucho más fácil convertirse en un moderador. Dar un gran número de personas pedazos pequeños de la responsabilidad ha demostrado ser eficaz en la eliminación de trolls y guerras en la sección de comentarios.
Aún así, la autoridad de cualquiera de los moderadores es pequeña. “Estas cosas están lejos de ser una utopía”, dice el fundador Rob Malda, alias CmdrTaco. “Slashdot tiende a tener un montón de historias del tipo ‘Microsoft hace algo malo”. Si le permitieramos a la comunidad poner más contenido de este tipo, nuestro sitio estaría lleno de estas cosas. Pero yo no quiero que Slashdots sea el sitio contra Microsoft. “Ese es solo un tema entre muchos otros”.

Otro modelo para analizar es Helium.com, un repositorio de artículos y editoriales Wikipedia similar a Wikipedia. Su fundador, el veterano de Silicon Valley Mark Ranalli, plantea a su sitio como una versión capitalista de la Wikipedia. En este sitio, los contribuyentes tienen que competir con la mejor clasificación de sus artículos sobre un tema determinado.

Tan pronto como un usuario escribe un artículo, se le invita a escoger otro artículo entre dos sobre el mismo tema que se le presentan. Exigir a alguien a escribir antes de votar crea un sistema más estable: En lugar de crear una casta de creadores y una casta de los peones, Helium alienta a todos a hacer todo.

Cada modelo tiene sus inconvenientes. A diferencia de Wikipedia, Helium permite a sus artículos a usarse como fuente gratuita. Slashdot tampoco está exento de comentarios molestos, pero estos mensajes son muchos menos que en cualquier tablero de mensajes sin moderador.

Es importante, pensar, y sobre todo aquellos que piensen las utilizaciones de las redes sociales para el tercer sector, como construir comunidades con una libertad y posibilidades para todos los usuarios, brindando a su vez contenidos de calidad sin caer en la tentación de la censura. hernannadal@gmail.com

Viernes, febrero 29th, 2008

«La sedación terminal es un derecho ciudadano»

El doctor Montes, ayer, antes de su conferencia. / ROBERTO RUIZ 
BATALLA JURÍDICA

Luis Montes está inmerso en una batalla jurídica para restituir su buen nombre y ha anunciado acciones jurídicas contra altos cargos políticos y periodistas que le calumniaron. Ayer señaló en Santander que espera que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y su ex consejero de Sanidad, Manuel Lamela, «pasen por el banquillo»

«La sedación terminal es un derecho ciudadano»

28.02.08 – V. SANTIAGO

En enero, la Justicia determinó que no hubo mala práctica médica en el hospital Severo Ochoa de Leganés, a varios de cuyos profesionales se acusó hace tres años de practicar sedaciones ‘irregulares’ en enfermos terminales. Y ayer, el Foro Becedo de debate rindió homenaje al principal encausado. El doctor Luis Montes habló en la Escuela de Náutica de ‘Sedación en paciente terminal’ y, antes, declaró a los medios de comunicación que la muerte digna «es un derecho ciudadano» y animó a todas las familias que consideren que se lo niegan a denunciarlo.

-¿Cree que esta sociedad acepta, apoya y, sobre todo, está bien informada sobre qué es la sedación terminal?

-Informada en términos técnicos, no. Pero no lo necesita. Desde mi larga experiencia, cuando se atiende a un paciente y el pronóstico es infausto, y se sabe que el fallecimiento es cuestión de horas, la primera respuesta de los allegados es asumir el duro trago. El duelo, en el que el médico trata de acompañar. Y, lo segundo, es pedir que el moribundo no sufra. Esta petición es asumir la sedación y es universal. No he visto absolutamente a nadie que reclame que se deje morir con dolor a alguien querido.

-¿Y por qué no se toma a esta praxis como un tratamiento más?

-Bueno, en los útimos tiempos esto ha tenido mucho que ver con la brutal campaña mediática que emprendió la Consejería de Sanidad contra el Severo Ochoa, en la que incluso se llegó a decir que ésta no era una terapia convencional. Ante esa gran campaña de miedo, y con todas las mentiras que se contaron a sabiendas, se produjo un fuerte proceso de pérdida de confianza en la relación médico-paciente. Hay que tener en cuenta que hubo personas que contaron, en los medios de comunicación, que su padre había entrado por su propio pie en el hospital y que, al cabo de unas horas, esa persona estaba sedada. ¿Cómo se dejó decir esto ahora que las relaciones médico paciente son tan transversales, con continua información a las familias sobre lo que se está haciendo?. Tampoco puede ser que, en este país, a raíz de este problema algunas comunidades autónomas hayan desarollado protocolos al respecto y otras no. Hoy se muere con más dignidad en Andalucía -donde los médicos tienen una guía para los tratamientos sintomáticos- que en Madrid.

-Con la fuerte polémica creada en torno al caso Leganés se generó una contra campaña con el lema ‘yo también quiero que me atienda el doctor Montes’. ¿Esto le gratifica o ya no queda nada que le compense lo pasado?

-Por supuesto que es una forma de gratificación. Yo mantengo que la sedación terminal es un derecho ciudadano, perfectamente regulado en nuestra legislación. Lo único que falta es una normativa que lo dé a conocer En este país ya existe el derecho a morir con dignidad y, el que no lo reciba, lo puede denunciar. Porque la sedación terminal no está penada. Todo lo contrario, lo que está penado es omitirla. Aunque a lo mejor este momento electoral no es el mejor para abrir este debate.

Diario Montañes

Soria anuncia decreto para regular listas de espera

Domingo, febrero 24th, 2008

 

El ministro de Sanidad y Consumo y cabeza de lista del PSOE al Congreso por Alicante, Bernat Soria, ha anunciado hoy que si repite en el cargo tras las elecciones del 9 de marzo elaborará un decreto para regular los tiempos en las listas de espera del sistema sanitario público.
 
Soria ha hecho estas declaraciones en la localidad valenciana de Carlet, su pueblo natal, durante un mitin celebrado en un auditorio en el que también participó la vicepresidenta del Gobierno y cabeza de lista del PSOE al Congreso por Valencia, María Teresa Fernández de la Vega.

‘Si soy el responsable de la sanidad pública tras el 9 de marzo tengo el compromiso de elaborar un decreto para regular por ley y garantizar los tiempos máximos en las listas de espera. No puede ser que a una mujer le pase como en Madrid, que después de ser diagnosticada de cáncer de mama espere doscientos días para recibir quimioterapia’, ha afirmado.

‘Eso no es un asunto político, sino de corazón. Hay que decirlo bien claro, decirle a la señora Esperanza Aguirre que el cáncer de mama sigue creciendo si no se trata, y eso no se pude tolerar. Por eso nos comprometeremos a que el tiempo máximo sea de siete días, hay ciertas cosas que no pueden pasar’, ha añadido.

En opinión del ministro de Sanidad, el ‘sistema sanitario español es el mejor del mundo, pero es mejor en unos sitios que en otros’.

‘Estamos inyectando dinero en la Comunitat Valenciana diga lo que diga el Consell. Además de lo que le corresponde por ley, se han inyectado 200.000 millones de pesetas en la sanidad valenciana, y con esa cantidad se pueden hacer unos cuantos centros de salud, hospitales y contratar a algún médico. Todavía espero que me digan en qué se lo han gastado’, ha subrayado Soria.

En referencia a la población inmigrante ha desmentido que ‘sean ellos quienes obstruyen el sistema sanitario. Sufragan el 6,2 por ciento de los ingresos del Estado y originan un gasto del 4,6. No es sorpresa porque son más jóvenes que la población española, todavía tienen saldo positivo’, ha dicho.

‘Y todavía Arias Cañete se atreve a criticar el hecho de que una ecuatoriana pueda someterse a una mamografía en España. Cómo vamos a pedir a los inmigrantes que se integren en el sistema nacional de donaciones de órganos, el mejor del mundo, si se les dice que no tienen derecho a una mamografía’, se ha preguntado Soria.

Además, ha bromeado al afirmar que le gustaría ‘pasarle un vídeo de Barrio Sésamo a Mariano Rajoy para que repase los conceptos de más y menos’.

‘Si en 2004 había un 11,6 por ciento de paro y ahora estamos en el 8,5 por ciento significa que ahora estamos mejor, y lo mismo sucede con el fondo de reserva de la Seguridad Social, en el que había 14.000 millones de euros y ahora hay más de 50.000′, ha agregado.

‘No lo hicieron mal, hay que reconocer lo que hicieron bien, mantuvieron el déficit equilibrado, y de hecho es lo que queremos los españoles, que España vaya bien, pero hoy tenemos unas cifras mucho mejores, el superávit más grande que ha habido nunca, lo hemos hecho mejor’, ha insistido Soria.

También en referencia a la situación económica el ministro recordó que ‘cuando Rodrigo Rato se encargaba de las finanzas españolas y había un 4,2 por ciento de inflación era un buen dato, y parece no serlo cuando Pedro Solbes es el responsable y hay más dinero en la caja’, ha concluido.
Terra Actualidad – EFE

La Atención Primaria sigue masificada y no alcanza los 10 minutos por paciente

Sábado, febrero 23rd, 2008

El presidente de la Sociedad Española de Medicina General (SEMG), Benjamín Abarca, durante la rueda de prensa que ofreció hoy en Madrid para presentarLos médicos de Atención Primaria han denunciado hoy que no ha mejorado la ‘masificación’ del primer nivel asistencial, un año después de las movilizaciones con que exigieron poder dedicar al menos diez minutos a cada paciente.

La atención primaria sigue masificada y no alcanza 

La Organización Médico Colegial (OMC) y la Sociedad Española de Medicina General (SEMG) presentaron sendos documentos que coinciden en líneas generales en que ‘no hay una apuesta decidida’ por la Atención Primaria y en que requiere ‘reformas estructurales’.

La Comisión Central de Deontología de la OMC ha emitido una declaración en la que asegura que sin disponer de tiempo no se puede prestar una atención sanitaria tal y como exige la ética profesional y la legislación, porque ‘se pone en riesgo la salud de los pacientes’.

Los médicos de familia se sienten afectados por su situación de ‘precariedad laboral’ y, de hecho, alegan que el 30 por ciento son víctimas del síndrome de desgaste profesional o ‘burn out’, mientras que duplican en patologías mentales a la población general.

Un facultativo del primer nivel asistencial dedica de cuatro a cinco horas a atender estrictamente al enfermo, ya que las otras dos o tres restantes de su jornada laboral las ocupa en trámites burocráticos.

Como promedio, es responsable de un cupo de 2.000 pacientes, que le visitan unas seis veces anualmente, lo que representaría 12.000 consultas anuales y 48 diarias, con un resultado de tan sólo cinco minutos de atención por cada enfermo.

El objetivo que se marcaron las autoridades sanitarias para el presente ejercicio era alcanzar las 1.500 tarjetas sanitarias por facultativo, lo que permitiría unas 7.500 consultas al año y 30 diarias, logrando al menos esos diez minutos imprescindibles.

La SEMG, que ha recopilado datos de todas las comunidades autónomas, considera que en el conjunto del país un porcentaje superior al 50 por ciento de los médicos atiende a más de 1.500 enfermos, alcanzando esta proporción hasta el 80 por ciento en los núcleos urbanos.

Incluso ha constatado casos de doctores con más de cien pacientes que no pueden ni dedicar dos minutos a cada uno de los que acude a la consulta.

Esta sociedad ha preguntado a los profesionales del sector sobre su situación, con el resultado de que más del 90 por ciento considera que la Atención Primaria ‘sigue igual o ha empeorado’.

Tampoco se han puesto en marcha medidas concretas de disminución de la burocracia ni nuevas fórmulas de gestión que ayuden a una mejora en el tiempo de consulta.

La receta multiprescripción, uno de los objetivos básicos de la ‘Estrategia para la Atención Primaria del Siglo XXI’ (AP21), por el ahorro de tiempo que supondría en las consultas, sigue siendo ‘anecdótica’, según la SEMG.

En su análisis ha constatado que poco más de la mitad de las autonomías cuenta con experiencias piloto, mientras que el resto ni siquiera se ha puesto manos a la obra.

La ‘equidad’ del sistema ha desaparecido en lo que se refiere al ámbito inversor y profesional, dadas las grandes divergencias existentes en materia presupuestaria o, por ejemplo, en el pago de las guardias de los médicos.

Sin embargo, se percibe, en líneas generales, que el aumento del presupuesto destinado a Atención Primaria dentro del sistema global no sólo ‘no es significativo de un año a otro’ sino que en algunas comunidades es incluso ‘inexistente’.

La SEMG recuerda que, pese a ser un compromiso de la Conferencia de Presidentes, no se ha establecido un sistema de información que facilite el acceso a los datos públicos -algunas comunidades no han ofrecido informaciones relevantes para el estudio-, lo que impide evaluar la situación y saber si se gasta con eficiencia.

Los médicos entienden que antes de las elecciones del próximo 9 de marzo los partidos deberían alcanzar ‘algún tipo de compromiso’, al menos el de ‘sentarse a pactar’, para ‘revisar globalmente’ un sistema que ‘pone en riesgo la salud de los pacientes’.
Terra Actualidad – EFE

Una muerte digna

Domingo, febrero 3rd, 2008

La familia Martínez Reverte 

Se sentó a su lado, le tomó la mano, le dijo unas palabras de despedida, la besó de nuevo. Luego inyectó en el suero las dosis del combinado que harían de su muerte un tránsito indoloro y dulce. Y se quedó a esperar.

JORGE M. REVERTE 03/02/2008

Al doctor Luis Montes y sus compañeros

Josefina Reverte era una mujer guapa, madre de seis hijos, cariñosa y de derechas, que tenía 75 años cuando, en la clínica de la Concepción de Madrid, le diagnosticaron un cáncer de mama tan avanzado que ya no tenía remedio. Se habían perdido seis preciosos meses para que aquello pudiera ser tratado con alguna posibilidad de éxito. Un médico de una mutua privada le había dicho que tenía una erisipela, y se afanó en curarle de esa afección que había identificado sin realizar una mamografía.

A Josefina no le dijeron que su pronóstico era fatal. Tan sólo le hablaron de la grave enfermedad y de que tenía que ser tratada con quimioterapia y radiología. Su hija Isabel, que la acompañaba, fue quien recibió la noticia en toda su crudeza. De aquel hospital, los hijos, que tenían amigos médicos que se lo recomendaron, la llevaron a la unidad del dolor de otro hospital madrileño, el Gregorio Marañón. El director del servicio fue más preciso, cuando estudió la historia clínica, para hacer su pronóstico: le quedaban tres meses de vida. Los hijos hicieron hincapié en que a Josefina la trataran de forma que sufriera lo menos posible. Y el médico se lo aseguró. La paciente recibiría un tratamiento ambulatorio que daría, en las posibilidades de la ciencia médica, una protección frente al dolor y una mínima calidad de vida.

Las semanas pasaron y la enfermedad fue avanzando de la manera exacta a como había sido previsto por el médico. No es preciso describir sus manifestaciones en forma de úlceras y otros espantos. Ni los estragos, perceptibles día a día, que el cáncer provoca en quien lo sufre. El tiempo galopó para todos.

Josefina siguió con disciplina el tratamiento paliativo que todos sus hijos suponían que ella pensaba que podía ser curativo. Llevaba la situación con un humor que parecía insensato, y su chiste favorito de aquella época era uno en el que una mujer acude al médico y le dice:

-Entonces, doctor, dice usted que Géminis.

-No señora, cáncer, cáncer.

Lo que provocaba una nerviosa hilaridad general entre sus vástagos, que seguían pensando que ella era ajena al poco tiempo que le quedaba. La última vez que contó el chiste coincidió con una situación insólita: todos sus hijos, los seis, acompañados por alguna nuera, habían coincidido en torno a su lecho, que era, esta vez sin ninguna literatura, de dolor. Aquella reunión multitudinaria la hacía tan feliz que quiso demostrar su buen humor con una extravagante petición:

-Quiero un gin-tonic.

Y la moribunda se calzó, con aire festivo y la ceremonia obligada que debe escoltar a un buen trago largo, su dosis, acompañada de todos sus directos descendientes, en un ambiente de risas francas y mimos desbordados. No le faltó algún comentario sobre la forma mejor de construir el cóctel y varios recuerdos sobre antiguas visitas a ese lugar de perdición que era el Chicote de la posguerra, adonde iba de cuando en cuando acompañada, eso sí, por su marido y otras parejas de amigos tan jóvenes y mundanos como ellos.

Al acabar la reunión, uno de los hijos, sin que nadie más que ella supiera el porqué de la elección, se tuvo que quedar para recibir una confidencia de Josefina que reventó en sus oídos como un bombazo: ella era consciente de que iba a morir pronto y no se sentía con fuerzas para acudir más veces al hospital a recibir sus periódicas dosis de morfina y engaño piadoso.

Pero a la revelación salvaje le seguía una cola de mucha mayor potencia. El hijo quedaba emplazado a cumplir una doble misión. La primera parte consistía en mantener el suministro de la medicación que garantizaba, hasta donde era posible, que el dolor fuera soportable. La segunda, mucho más dura, era la de responsabilizarse de que su madre tuviera una muerte digna y exenta de sufrimientos. Los demás hermanos no deberían ser consultados ni informados de la petición. Es sensato suponer que en el ánimo de Josefina estaba evitar debates sobre una decisión de la que era soberana. Y la dulzura con que estaba hecho el encargo no engañaba sobre su calidad de indiscutible. Llegada a un punto la evolución de la enfermedad, el hijo tenía que tomar la decisión de hacer que la muerte fuera más fácil y de que el desenlace se produjera en el momento preciso. Y no había más que hablar.

Parte de la misión era sencilla. Una íntima amiga del hijo, una curtida profesional de la anestesiología que trabajaba en otro hospital público de Madrid, se haría cargo del suministro y aplicación a domicilio de las drogas que paliaban el dolor. La otra parte cayó como un metro cúbico de plomo sobre el alma del recadero.

Ya no hubo más reuniones con gin-tonic. Josefina había sabido medir sus fuerzas a la perfección, había sido capaz de discernir cuándo podía tomarse la última copa con la que se saltaba a la torera las recomendaciones convencionales de los médicos, que, obligados por la solemnidad de su papel, son a veces capaces de prohibir a un desahuciado los excesos que podrían acortarle la vida a medio plazo. Ella había sido tan fuerte como para todo eso, y le ordenaba al hijo que lo fuera él para escoger el momento de su muerte. Las palabras clave que se grabaron en la cabeza del hijo, las que estaban recalcadas en el discurso de su madre, eran dignidad y sufrimiento. Mantener la primera y evitar el segundo.

A partir de aquel día del gin-tonic, la rutina en el domicilio familiar se fue haciendo más oscura y los chistes sobre el cáncer y los signos del zodiaco se fueron espaciando hasta desaparecer, porque Géminis había dejado de importar. Los gestos de cariño ya no se impostaban, para que una caricia jamás pareciera casual. Y cada una de esas caricias era como la última. La jovialidad se mantenía; la naturalidad al lavar a la enferma, al ayudarle a incorporarse, al leerle un artículo del periódico en voz alta, surgía sola, como surgen en muy poco tiempo las rutinas en los comportamientos de todos los seres humanos. Los nietos que acudían a visitarla, ignorantes por supuesto de la gravedad de la enfermedad, se abrazaban a ella intuyendo que aquellos abrazos no formaban parte de una cantidad infinita de abrazos. Ella sonreía entonces forzada para darles lo que le había sobrado siempre, alegría.

Pero la habitación estaba en penumbra muchas horas al día, porque la mujer necesitaba cada vez mayores dosis de medicación para poder soportar el dolor, la inmovilidad, la falta de fuerzas en las piernas, la escasez de aliento. Pasaba cada día unos minutos más que el anterior dormitando, dejándose llevar por la creciente potencia de la morfina y los demás venenos que la ayudaban a no sentir las terribles punzadas.

En realidad, estaba ya a la espera de que se cumpliera la atroz certeza que se había instalado en su ánimo. Y pedía, con insistencia, en sus momentos de lucidez, que le abrieran la ventana, que el cáncer olía. No podía soportar que ese olor se instalara en su entorno, que lo percibieran los que se acercaban a su almohada para darle un beso en la frente. Sus hijos pensaban que su madre olía igual de bien que siempre, y se creían que le daban el mismo beso de siempre, aunque, en casos así, un beso cambia su naturaleza y se torna temeroso, leve.

Un día, y de forma desprovista de importancia, añadió otra orden, esta vez sí a todos los hijos que andaban por allí haciendo como que lo que pasaba en aquel cuarto que estaba siempre ventilándose estaba dentro de la normalidad, que allí no había nadie muriéndose. Josefina dijo que quería que incinerasen su cuerpo, y dónde deberían ser esparcidas sus cenizas. Pero el aviso no contenía ninguna referencia temporal, podría haber sido un reclamo para veinte años más tarde. Todo iba quedando atado.

Las jornadas pasaban una tras otra con una insolente falta de solemnidad. Y su vida se iba apagando en una monotonía asistencial de enfermera contratada, porque le humillaba que sus hijos tuvieran que atender el deterioro de su cuerpo que se iba rompiendo, y de turnos de guardia para darle lo que necesitara a lo largo de las interminables noches de padecimientos en torno a un gotero que se nutría de sueros y fármacos cada vez más potentes.

Un viernes de invierno, en 1992, el hijo que estaba encargado de cumplir los terribles encargos de Josefina se despidió de ella porque iba a pasar el fin de semana fuera de Madrid. Y antes de irse, cuando la iba a besar para decirle que el domingo por la tarde volvería, Josefina le oprimió el brazo con la mano que apenas era capaz de sostener un vaso de agua. Y le miró de una manera que no dejaba lugar a la duda. Luego cayó otra vez presa del sueño morboso de la química.

Dos días después, la amiga anestesista acudió a la cita cargada de cariño y de algunos frascos. Exploró a Josefina, que respiraba con alguna urgencia, pero sin abrir los ojos, y coincidió con el lego en que el momento había llegado. Ya no contestaba a las preguntas, ya no besaba cuando era besada, ya sólo respiraba con una cierta agitación. Las instrucciones eran muy sencillas: si no había recuperación de la conciencia, era que el momento había llegado.

De madrugada, el hijo aprovechó un momento de soledad, se sentó a su lado y le tomó la mano. Le dijo unas palabras de despedida y la besó de nuevo. Luego inyectó en el suero las dosis del combinado que harían de su muerte un tránsito indoloro y dulce. Y se quedó a esperar. La respiración de Josefina se hizo paulatinamente más pausada, y su vida se extinguió sin que pudiera escucharse un estertor, porque no había agonía, sólo una expresión de serenidad. Cuando el pecho se quedó en calma, la muerte se convirtió en una de tantas muertes.

Los hijos de Josefina cumplieron sus deseos de ser aventada en un precioso rincón de la sierra de Madrid, y no volvieron a hablar del proceso de su muerte, plagado de sobreentendidos, porque no había nada que aclarar. Pero todos sabían que había pasado como ella quería que pasase.

Años después, muchos años después, las noticias de la prensa sobre la acción de las autoridades sanitarias madrileñas y la Iglesia española contra los médicos que habían aplicado métodos paliativos para aliviar el dolor y la pérdida de dignidad a muchos enfermos terminales y sus familias, hicieron coincidir a todos los hijos de Josefina en el recuerdo del final de su madre y en el carácter atroz e injusto de la persecución emprendida contra los médicos y, sobre todo, contra los enfermos del hospital Severo Ochoa de Leganés.

Uno estaba ilocalizable en Kenia. Los demás coincidieron en que sería duro, pero que sería bueno recordar su historia, la de Josefina, para que muchos ciudadanos meditaran sobre lo que significa una acción así. Decidieron romper el tácito pacto de silencio que una vez hicieron, y violar el carácter íntimo de su pequeña historia, para enviar a quien pudiera llegar una reclamación de piedad y de decencia.

Los hijos de Josefina se llaman Javier, José, Jorge, Cristina, Isabel y María José. La anestesióloga que les ayudó no puede tener nombre.

El Pais

Las cajas y seguros controlarán en 2009 la gestión del 25% de la sanidad pública

Lunes, enero 7th, 2008

Las cajas y seguros controlarán en 2009 la gestión del 25% de la sanidad pública

Usuarios en  Urgencias del Hospital Doctor Manuel García Gea de Torrevieja.

La apertura de dos hospitales agravará la competencia por captar a especialistas

07.01.08 – E. B.ALICANTE

El futuro hospital que atenderá a pacientes de Elche y Crevillent ya está en marcha. Mañana está previsto un acto institucional para colocar la primera piedra del centro hospitalario que gestionará la compañía de seguros Asisa y Ribera Salud a finales de 2009 (ésta última sociedad la forman CAM y Bancaja).

Hace precisamente poco más de un año (noviembre de 2006), el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, inauguraba el hospital público Doctor Manuel García Gea de Torrevieja, cuya gestión también está en manos de la misma UTE. En el caso del futuro hospital de Dénia, se ha adjudicado a DKV seguros y Ribera Salud, y su fecha de funcionamiento es a finales de este año.

Con la apertura del segundo hospital ilicitano, en 2009/2010 tres departamentos de salud de la provincia (de un total de diez áreas) ya estarán bajo el modelo de Alzira, y supondrá que la asistencia de más de medio millón de alicantinos se gestionará de forma privada. Esto significa que entre el 25-30% de la sanidad pública funcionará bajo la fórmula de concesión administrativa por la que está apostando la Conselleria de Sanidad.

Según el secretario de Comunicación de CC.OO., Salvador Roig, este modelo de privatización está resultando un “negocio redondo” para las empresas, aunque se ha tenido que perfeccionar ampliando la concesión no sólo al hospital sino también a los centros de salud. Es decir, dejando la gestión de todo el departamento a las UTE.

De este modo, las compañías asumen el coste de la construcción del hospital, la inversión tecnológica y la adecuación de toda la atención primaria, y por un periodo de concesión de 15 años (prorrogables a 20). Por su parte Sanidad paga por paciente censado en ese departamento una media de 494 euros al año.

“El sector público puede acabar controlado por el privado”, denuncia Roig, quien advierte de la situación que se dará en Elche, donde el actual hospital que ya tiene sus años de funcionamiento y “sin una inversión suficiente” deberá competir a escasa distancia física con otro hospital de titularidad pública, pero totalmente nuevo, con habitaciones individuales y donde la UTE invertirá la última tecnología.

Así, con una futura plantilla de 850 profesionales, el actual hospital lo tendrá un tanto difícil a la hora de retener a sus médicos, tal y como ha ocurrido con Orihuela y Torrevieja. Según Roig, con estos dos departamentos se produjo una especie de “competencia desleal” con los salarios para captar a especialistas ante el déficit de galenos. Al no estar sujetos a las tablas retributivas de Sanidad, los gestores del de Torrevieja se llevaron a determinados profesionales ofertándoles unos incentivos o condiciones económicas especiales, una opción a la que no tienen acceso los gestores de la pública.

Esta situación puede provocar, además, un desvío de pacientes de otros departamentos como está ocurriendo con Alzira y la atención de los partos. Y es que al garantizar este hospital la aplicación de la epidural mujeres de otras áreas como la de Gandia se están desplazando a este centro hospitalario para dar a luz pese a que no están censadas en este departamento. “Todas estas atenciones las empresas las cobran aparte; se facturan como extra”, añade Roig.

Las Provincias

“ÉXITO” DE LOS NUEVOS HOSPITALES: EMPIEZAN A GANAR DINERO SIN ATENDER PACIENTES.

Viernes, diciembre 21st, 2007

 

A punto de acabar el año, las promesas electorales de Esperanza Aguirre se convierten en cruda realidad: los nuevos hospitales modelo concesión de obra pública (Aranjuez, Arganda, Coslada,  Parla, San Sebastián de los Reyes y Vallecas), cuya apertura estaba planificada para la primavera de 2007, a los 18 meses del inicio de las obras, plazo estipulado en las licitaciones publicadas por la Consejería de Sanidad, aún no han sido abiertos y, mucho nos tememos que no estarán funcionando a pleno rendimiento (es decir con las urgencias, quirófanos y UVIs funcionando) hasta muy avanzado el próximo año 2008, en definitiva, como mínimo un año más tarde de lo previsto.

Es necesario recordar que una de las razones esgrimidas por la Administración Sanitaria del PP para optar por este modelo de hospital (concesión de su construcción, gestión y explotación a grupos de empresas privadas durante 30-60 años, así como titularidad privada de la infraestructura), frente al modelo utilizado tradicionalmente (construcción por una empresa privada del hospital y recepción por la administración sanitaria al finalizar la obra, es decir con titularidad pública del centro) era la “rapidez con la que iban a  ser construidos y puestos a disposición de la población”, según el PP en plazos sensiblemente inferiores a los que ofrecería el sistema tradicional.

Lo que sí se ha demostrado más rápido es la forma en que las empresas propietarias han comenzado a ingresar beneficios, sin poner en marcha a los hospitales y sin prestar servicios a la población, ya que según informaciones que la Consejería de Sanidad no ha desmentido, las empresas concesionarias de los 6 hospitales modelo  PFI, sin atender ni a un solo paciente, han cobrado el canon correspondiente al año 2007, cantidad cercana a los 54 millones de € -alrededor de 9.000 millones de las antiguas pesetas- (1) . ¿No deberían los grupos parlamentarios exigir explicaciones sobre lo sucedido?

Esta astronómica cantidad, “regalada” a las empresas privadas, al parecer para que comiencen a repartir beneficios este fin de año entre sus accionistas, es una cantidad similar al coste de obra y equipamiento básico del hospital de Aranjuez (el más pequeño de todos), que ya podría ser público si se hubiera destinado este dinero a pagar dichos costes, y no a los bolsillos de los inversores. Dicha cantidad supone la mitad del coste de obra y equipamiento básico del nuevo hospital de Vallecas (108 millones de €).

Por otra parte, el único hospital “abierto”, el privado total de Valdemoro, podría haber recibido la cantidad de 13 millones de €, -alrededor de 2.200 millones de las antiguas pesetas-(2) por la prestación de la asistencia sanitara de la población asignada, a pesar de que comenzó a recibir pacientes el pasado 26 de noviembre, y por tanto no dará asistencia durante el 2007 nada más que un mes, y solamente se ha abierto con algunas consultas externas funcionando.

Mucho nos tememos que  la Consejería de Sanidad, más preocupada al parecer por garantizar la viabilidad y el equilibrio financieros de las empresas propietarias de los nuevos hospitales que en acabar, por ejemplo, con las listas de espera dentro del sistema público y con recursos públicos, pague también parte del canon del arrendamiento correspondiente al próximo año 2008, sin haber comenzado a funcionar realmente los hospitales, y por tanto sin prestar asistencia sanitaria a la población.

Otra razón aducida por el PP para utilizar este modelo sanitario era la de una “supuesta transferencia de riesgo al sector privado”, pero vistos los regalos que están recibiendo los avispados inversores sin arriesgar absolutamente nada, podemos afirmar que han descubierto un magnífico negocio: la inversión sin riesgo.

Por lo tanto, la actividad sanitaria que debería de haber sido realizada a fecha de cierre de 2007, establecida por la propia Consejería de Sanidad en los estudios de viabilidad de los 7 hospitales citados y por la que se supone que se debería proceder a abonar tanto el canon a los 6 hospitales modelo PFI, como la prima, en el caso de Valdemoro, a las empresas concesionarias, es la reflejada en el siguiente cuadro:

ACTIVIDAD PROGRAMADA PARA EL 2007. HOSPITALES MODELO CONCESION

CONSULTAS INGRESOS A.QUIR. DIALISIS URGENCIAS
ARGANDA 171.541 6.853 3.969 44 50.580
ARANJUEZ 146.305 4.604 3.667 28 40.986
NORTE 640.602 18.169 13.448 123 154.162
PARLA 326.034 12.038 7.176 59 84.240
COSLADA 337.931 12.960 8.731 76 99.641
VALLECAS 723.589 13.500 12.728 119 187.114
VALDEMORO 165.397 6.197 3.590 42 50.547
TOTAL 2.511.399 74.321 53.309 491 667.270

Fuente: Estudios de viabilidad de los hospitales de Aranjuez, Arganda, Coslada, Parla, San Sebastián de los Reyes y Vallecas. 2005, Consejería de Sanidad.

La actividad planificada, suponía más de 2,5 millones de consultas médicas, más de 74.000 ingresos hospitalarios, 53.000 intervenciones quirúrgicas, casi 500 sesiones de diálisis y cerca de 668.000 urgencias atendidas, lo que no se corresponde por tanto con la realidad.

En definitiva, Esperanza Aguirre defendió este modelo privatizador porque era más rápido para poner en marcha las infraestructuras sanitarias y prestar asistencia a  la población, sin embargo, vistos los hechos, la rapidez se ha  concretado en llevarse los dineros públicos a los bolsillos privados.

1)      Presupuestos Regionales de la CAM para 2007, partida 20210: “Arrendamiento operativo de los centros hospitalarios”, presupuestada con 53.975.032 €, para el abono del Canon por el Arrendamiento y explotación de los 6 nuevos hospitales que van a ser puestos en funcionamiento en el año 2007”

2)      Presupuestos Regionales de la CAM para 2007, partida 25260: Abono de la prima en 2007 por la puesta en funcionamiento del Hospital de Valdemoro, derivado de la contratación de la gestión del servicio público mediante concesión de la prestación de la asistencia sanitaria especializada a los ciudadanos de las poblaciones de Valdemoro, Titulcia, San Martín de la Vega y Ciempozuelos”, por valor de 13.243.595 €”.
http://www.casmadrid.org/

Más de 40 organizaciones firman un manifiesto contra la “inseguridad jurídica”

Viernes, diciembre 21st, 2007

 

P. RAFAEL/ L. DEL POZO – Madrid / Barcelona – 20/12/2007 19:21
El ginecólogo y propietario de la clínica Tutor Médico, Santiago Barambio, hace dos días estaba en la UCI. Sin embargo, tiene fuerzas para denunciar el acoso que están sufriendo las clínicas que practican abortos. “No es una inspección administrativa, es una inspección política”, dijo cuando se negó a que la Consellería de Sanidad inspeccionara su clínica.

Barambio afirmó el jueves, en la rueda de prensa de Barcelona, que “crear una ley de plazos, de como mínimo hasta 24 semanas, es muy importante”. El ginecólogo también denunció la hipocresía que hay sobre el aborto y criticó las intenciones de los ultraconservadores de frenar el derecho a decidir de las mujeres. La legislación española ampara el aborto en caso de malformación del feto, violación o riesgo para la salud de la madre. Por este último supuesto se realizó el 96, 6% de los abortos en 2005. El Partido conservador Alternativa Española ha convocado manifestaciones el próximo día 28, frente a las clínicas madrileñas y la sede de Presidencia de la Comunidad contra el aborto.

“Es el inicio de una campaña con una serie de movilizaciones para lograr un cambio de ley que garantice el derecho de las mujeres a abortar”. Organizaciones feministas, sindicatos y asociaciones de planificación familiar de Madrid y Barcelona presentaron ayer un manifiesto en el que, entre otros puntos, denuncian amenazas y agresiones contra las clínicas que realizan las interrupciones y reclaman al Ejecutivo una nueva ley que acabe con la “inseguridad jurídica actual”.

“Tiene que haber voluntad política y exigimos al Gobierno un postura clara al respecto”, señaló en Madrid Justa Navarro, de la Asamblea Feminista. Y puntualizó: “El Gobierno no debe excusarse en que la modificación de la ley supondría el enfrentamiento con sectores conservadores o la Iglesia, porque para la aprobación de otras leyes, como la del matrimonio homosexual, ya hubo quejas y no pasó nada”. 

Tanto en la capital como en Barcelona las portavoces acusaron a la Comunidad de Madrid de crear “inseguridad entre las mujeres y profesionales sanitarios” con las actuaciones realizadas. La Consejería de Sanidad decretó en las últimas dos semanas el cierre cautelar de dos clínicas en la capital que practicaban la interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) por irregularidades administrativas.

Campaña política

El manifiesto, suscrito por más de 40 organizaciones, denuncia que los cierres de Madrid forman parte de una campaña organizada por parte de “sectores fundamentalistas que tratan de impedir a las mujeres” que aborten. “Estamos enfadados y escandalizados, no preocupados por nuestros trabajos sino por la alarma social”, señalaron.

Destrucción de historias

Las asociaciones explicaron que hay mujeres que se niegan a dar sus datos a las clínicas por miedo a que las puedan llamar a declarar y otras que han reclamado que se eliminen sus historiales médicos. Las asociaciones pidieron además que en los hospitales públicos se garanticen equipos dispuestos a practicar abortos ya que, en 2005, las clínicas privadas realizaron el 97,09% de las IVE, según datos de Sanidad.

Las primeras movilizaciones se realizarán en enero con el cierre durante una semana de las clínicas privadas. “Estamos dispuestos a dejar de hacer abortos si la sociedad quiere. Aunque no creemos que sea así”, puntualizó Carmela Mora, de la Asociación de Clínicas acreditadas para la interrupción del embarazo (ACAI).

Las asociaciones pedirán reuniones con el ministro Bernat Soria y el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, para presentarles su reclamaciones.

Plante a la adminsitración

El ginecólogo y propietario de la clínica Tutor Médico, Santiago Barambio, hace dos días estaba en la UCI. Sin embargo, tiene fuerzas para denunciar el acoso que están sufriendo las clínicas que practican abortos. “No es una inspección administrativa, es una inspección política”, dijo cuando se negó a que la Consellería de Sanidad inspeccionara su clínica.

Barambio afirmó ayer, en la rueda de prensa de Barcelona, que “crear una ley de plazos, de como mínimo hasta 24 semanas, es muy importante”. El ginecólogo también denunció la hipocresía que hay sobre el aborto y criticó las intenciones de los ultraconservadores de frenar el derecho a decidir de las mujeres. La legislación española ampara el aborto en caso de malformación del feto, violación o riesgo para la salud de la madre. Por este último supuesto se realizó el 96, 6% de los abortos en 2005.

El Partido conservador Alternativa Española ha convocado manifestaciones el próximo día 28, frente a las clínicas madrileñas y la sede de Presidencia de la Comunidad contra el aborto.

Publico.es